Alberto Alcoventosa
Poeta adicto al portal
CON LA LUNA DE TESTIGO (REDONDILLAS)
Provisto de una azucena
y una tremenda ilusión,
de cariño y emoción
le hice una propuesta plena.
A mis deseos de amor
con un sí me contestaba
y en los labios me besaba
con inusitado ardor.
Con mi mano rodeaba
la esbeltez de su cintura
y su desnuda figura
en mi mente acariciaba.
Llegamos con discreción
hasta una playa cercana
donde la noche temprana
ofrecía protección.
Alli a la orilla del mar
nos amamos en la arena,
mientras que la luna llena
nos sonreía al mirar.
Muriendo la madrugada,
un suspiro de placer
saludó al amanecer
de aquella noche estrellada.
Provisto de una azucena
y una tremenda ilusión,
de cariño y emoción
le hice una propuesta plena.
A mis deseos de amor
con un sí me contestaba
y en los labios me besaba
con inusitado ardor.
Con mi mano rodeaba
la esbeltez de su cintura
y su desnuda figura
en mi mente acariciaba.
Llegamos con discreción
hasta una playa cercana
donde la noche temprana
ofrecía protección.
Alli a la orilla del mar
nos amamos en la arena,
mientras que la luna llena
nos sonreía al mirar.
Muriendo la madrugada,
un suspiro de placer
saludó al amanecer
de aquella noche estrellada.