Luciana Rubio
Poeta veterano en el portal
Cuando yo era niña jugaba.
Mi hermana menor, compañera,
andaba conmigo por la era,
descalza los charcos saltaba.
Teníamos perros y gatos.
Era un perro grande, otro chico.
Mi madre tenía un perico,
cantaba canciones a ratos.
La noche cerraba los juegos
y dentro, con luz del quinqué,
cenábamos pan con café.
Mi padre accedía a los ruegos,
cantábanos una canción,
que era de dormir condición.
Y esa canción,
hoy me hace llorar si la canto.
Es que fui feliz, hace tanto.