• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Con luz del quinqué.

Luciana Rubio

Poeta veterano en el portal

Cuando yo era niña jugaba.
Mi hermana menor, compañera,
andaba conmigo por la era,
descalza los charcos saltaba.

Teníamos perros y gatos.
Era un perro grande, otro chico.
Mi madre tenía un perico,
cantaba canciones a ratos.

La noche cerraba los juegos
y dentro, con luz del quinqué,
cenábamos pan con café.

Mi padre accedía a los ruegos,
cantábanos una canción,
que era de dormir condición.

Y esa canción,
hoy me hace llorar si la canto.
Es que fui feliz, hace tanto.
 

Cuando yo era niña jugaba.
Mi hermana menor, compañera,
andaba conmigo por la era,
descalza los charcos saltaba.

Teníamos perros y gatos.
Era un perro grande, otro chico.
Mi madre tenía un perico,
cantaba canciones a ratos.

La noche cerraba los juegos
y dentro, con luz del quinqué,
cenábamos pan con café.

Mi padre accedía a los ruegos,
cantábanos una canción,
que era de dormir condición.

Y esa canción,
hoy me hace llorar si la canto.
Es que fui feliz, hace tanto.
Podrás rescatar a esa familia cada vez que lo desees. Un beso, Luciana.
 

Cuando yo era niña jugaba.
Mi hermana menor, compañera,
andaba conmigo por la era,
descalza los charcos saltaba.

Teníamos perros y gatos.
Era un perro grande, otro chico.
Mi madre tenía un perico,
cantaba canciones a ratos.

La noche cerraba los juegos
y dentro, con luz del quinqué,
cenábamos pan con café.

Mi padre accedía a los ruegos,
cantábanos una canción,
que era de dormir condición.

Y esa canción,
hoy me hace llorar si la canto.
Es que fui feliz, hace tanto.
Cuando la sencillez se vuelve nostalgia y profunda riqueza.
Un abrazo Luciana.
 
Ayuda Usuarios

You haven't joined any salas.

You haven't joined any salas.
Atrás
Arriba