Jota Be
Poeta recién llegado
He perdido la memoria
(me la ha quitado quizás el destino
pobre, el es siempre blanco de mis quejas,
quizás debería condenar a alguien más
quizá lo más sensato sea a mi mismo )
Entre reflexiones y reclamos,
sigo este sendero lleno de espinas,
entre callejuelas grises y laberínticas,
cual niño extraviado, triste y a pleno llanto,
vaga mi espíritu mutilado.
No estoy solo,
ya que tú caminas a mi lado,
sosteniéndome la mano, dando aliento,
pegados a mis oídos tus labios
y tú esencia etérea a mi alma.
Nací contigo
en mi infancia turbulenta, entre dulces tardes,
y no tan felices pasares
siempre estuviste ahí, amiga mía,
mi ángel de la guarda personal
envolviéndome con tus alas de consoladora desgracia.
Besa mis labios
envuélveme en tu manto,
ayúdame a encontrar la salida,
eleva a los cielos mi canto.
Ven a mí, Soledad,
eterna compañera de almas insulsas e incapaces
sálvame del autismo provocado,
por el maligno acuciado,
ten piedad, no me sueltes,
caminemos juntos este gris laberinto,
anhelo, aunque sea el tuyo, un abrazo,
una sonrisa, una esperanza, que sé imposible contigo,
ante un mundo aterrador,
lleno de espinosos y grises caminos cerrados.
(me la ha quitado quizás el destino
pobre, el es siempre blanco de mis quejas,
quizás debería condenar a alguien más
quizá lo más sensato sea a mi mismo )
Entre reflexiones y reclamos,
sigo este sendero lleno de espinas,
entre callejuelas grises y laberínticas,
cual niño extraviado, triste y a pleno llanto,
vaga mi espíritu mutilado.
No estoy solo,
ya que tú caminas a mi lado,
sosteniéndome la mano, dando aliento,
pegados a mis oídos tus labios
y tú esencia etérea a mi alma.
Nací contigo
en mi infancia turbulenta, entre dulces tardes,
y no tan felices pasares
siempre estuviste ahí, amiga mía,
mi ángel de la guarda personal
envolviéndome con tus alas de consoladora desgracia.
Besa mis labios
envuélveme en tu manto,
ayúdame a encontrar la salida,
eleva a los cielos mi canto.
Ven a mí, Soledad,
eterna compañera de almas insulsas e incapaces
sálvame del autismo provocado,
por el maligno acuciado,
ten piedad, no me sueltes,
caminemos juntos este gris laberinto,
anhelo, aunque sea el tuyo, un abrazo,
una sonrisa, una esperanza, que sé imposible contigo,
ante un mundo aterrador,
lleno de espinosos y grises caminos cerrados.