Rafael Garcia
Poeta recién llegado
Activos cultores de la cuasieterna palabra
Juan, pedro, rosa, lupe, josé ¡y miles más!
En impasibles notas de canto al pueblo bueno
Acariciantes espíritus tangibles de sacrificio
Y sueños disipantes en la mente de los héroes
Que sangraron dulcemente del corazón al partir
Se contagian los requiebros del sentimiento
Y se enajenan las dulces horas junto a los ideales
Mientras llegaba el momento de arribar al país deseado
Se luchó brazo a brazo con fuerza y amor comunitario
Allí la sangre nueva emerge
Y ansiosa espera la llegada
Para compartir la dicha
E inmortal primavera
De los veteranos que antes reposaron
En los fríos pisos de las mazmorras
Sin naciente y cuotidiano sol
Sus ayes se modularon en celestial música viva
Lluvia fresca de los campos libertarios
Amaneceres futuros sin desdicha ni opresión
Ya antes compartieron el anhelo
En solitario sínodo insumiso
Trabajando cuales obreros del misterio
Donde había cadenas y represión
Habitantes de todos los sitios
Ganaron sus salarios de cárcel y aceptación
Retando cada instante a la nada llamada muerte
Con letras desordenadas según puños onerosos
Cúmulo idealista de insurgentes férreos
Motivos tangibles de literarios homenajes
Al triunfar en esa titánica lid ante los poderosos
¡Huracanados vientos que hablan claro!
Libertario y fecundo gran poder revolucionario
Letras y duelos por poetas nunca muertos
Sus fusiles escribieron con fluyente rojo sus poemas
Rutas de vida y heroísmos de plenitud con nombres
Identificación mutua de honores y brindis emotivos
Con todos los que ofrendaron esa sangre renovada
Que ha fecundado el eterno y actual poder del pobre.