AgioNIMO
NEMO
¿Qué hacer? ¿Cómo contendré?
estas ansias volátiles, revoloteo sin yacer.
Si esculpir es un calvario,
puesto que tu nombre es de mi sed
¡En escupir no habrá mi daño!
¡Qué veintiocho mil rosas se desfloren en mi piel!
Y que la fuente quede con reguío
fruto del martirio de ese ayer.
¡Hoy si tendré buenos motivos!
Mi vida... ¡Ponme a prueba sin mecer!
Escucharé los cantaros del desencanto
y seré tierra que germine con su ser.
Y si el viento la aparta de mi lado….
-¡Fuego!
¡Entrégame para volver a renacer!
Que sin ti el desamor es un insulso,
una astilla en la herradura,
¿deberé alardear de mis pezuñas?
¡Que las rubias se queden con el charco!
aquel que apunta a ese vanidoso cielo,
donde habitan nubes blancas entre la espesura.
Yo me quedo con quien vea atreves del suelo
¡Y vea mierda! y que de ello no le quede duda.
estas ansias volátiles, revoloteo sin yacer.
Si esculpir es un calvario,
puesto que tu nombre es de mi sed
¡En escupir no habrá mi daño!
¡Qué veintiocho mil rosas se desfloren en mi piel!
Y que la fuente quede con reguío
fruto del martirio de ese ayer.
¡Hoy si tendré buenos motivos!
Mi vida... ¡Ponme a prueba sin mecer!
Escucharé los cantaros del desencanto
y seré tierra que germine con su ser.
Y si el viento la aparta de mi lado….
-¡Fuego!
¡Entrégame para volver a renacer!
Que sin ti el desamor es un insulso,
una astilla en la herradura,
¿deberé alardear de mis pezuñas?
¡Que las rubias se queden con el charco!
aquel que apunta a ese vanidoso cielo,
donde habitan nubes blancas entre la espesura.
Yo me quedo con quien vea atreves del suelo
¡Y vea mierda! y que de ello no le quede duda.