carlos escribano
Poeta recién llegado
Imagen 1

Si el cielo nos anuncia la tormenta
hay hojas en el árbol asustadas
pues temen que el granizo, siempre intenta,
devastar a las plantas delicadas.
Hay tormentas, con truenos de los celos
que anuncian en mi cielo un gran diluvio,
y aparecen también ciertos desvelos
que provocan sin más extraño efluvio.
No podré resistir este complejo
me siento como un preso en celda oscura,
y el cadalso merezco, no me quejo,
ya que esta enfermedad no tiene cura.
Confieso con dolor que soy celoso
tal vez un retorcido y necio esposo.

Si el cielo nos anuncia la tormenta
hay hojas en el árbol asustadas
pues temen que el granizo, siempre intenta,
devastar a las plantas delicadas.
Hay tormentas, con truenos de los celos
que anuncian en mi cielo un gran diluvio,
y aparecen también ciertos desvelos
que provocan sin más extraño efluvio.
No podré resistir este complejo
me siento como un preso en celda oscura,
y el cadalso merezco, no me quejo,
ya que esta enfermedad no tiene cura.
Confieso con dolor que soy celoso
tal vez un retorcido y necio esposo.
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