El quijote
Poeta recién llegado
Nuevamente el día empezó con el sol más resplandeciente, es difícil saber así si es un buen día…
El espesor de las nubes cuelgan del cielo, así también los pies cuelgan de uno de los balcones adyacentes a una de las calles principales, por la avenida se van desapareciendo cada paso que continuamente dejan las sombras de los transeúntes, un sitio muy tranquilo y fresco para pasar la tarde, en una de las esquinas del vecindario, así pasan las horas, así pasa el tiempo, así pasa la vida sobre este pobre vagabundo, que en mi opinión es como el alma del que ya no la tiene y la recompensa del que se persigue, es como cuando uno se da cuenta que existe en cierto momento y piensa que tiene brazos, piernas, pies, todo esto unido por una razón, la razón del corazón, la razón, a veces de no tenerla, a veces de no tener corazón.
Nuevamente el día empezó con el sol más resplandeciente, es difícil saber si es un buen día…
Todo parecía bien, aun que algo en mi interior me decía que estaba a punto de incumplir con mis responsabilidades, paso cerca de mí una hoja oliva y otra de color otoñal, pero aun más cerca paso esa sombra que me sigue a donde voy, en las noches me cubre de amargura y durante el día lo amarillo del sol, separa los poros de mi piel, haciéndola más ligera, haciendo que me vaya con el viento de un suspiro del mundo, así es mi quietud y mi inquietud de saber de de ti mi primavera, de saber si en un segundo más tarde, las mismas hojas que rosaron mi cabello me volverán a despeinar el alma, paso cerca de mi una hoja oliva y otra de color otoñal.
El espesor de las nubes cuelgan del cielo, así también los pies cuelgan de uno de los balcones adyacentes a una de las calles principales, por la avenida se van desapareciendo cada paso que continuamente dejan las sombras de los transeúntes, un sitio muy tranquilo y fresco para pasar la tarde, en una de las esquinas del vecindario, así pasan las horas, así pasa el tiempo, así pasa la vida sobre este pobre vagabundo, que en mi opinión es como el alma del que ya no la tiene y la recompensa del que se persigue, es como cuando uno se da cuenta que existe en cierto momento y piensa que tiene brazos, piernas, pies, todo esto unido por una razón, la razón del corazón, la razón, a veces de no tenerla, a veces de no tener corazón.
Nuevamente el día empezó con el sol más resplandeciente, es difícil saber si es un buen día…
Todo parecía bien, aun que algo en mi interior me decía que estaba a punto de incumplir con mis responsabilidades, paso cerca de mí una hoja oliva y otra de color otoñal, pero aun más cerca paso esa sombra que me sigue a donde voy, en las noches me cubre de amargura y durante el día lo amarillo del sol, separa los poros de mi piel, haciéndola más ligera, haciendo que me vaya con el viento de un suspiro del mundo, así es mi quietud y mi inquietud de saber de de ti mi primavera, de saber si en un segundo más tarde, las mismas hojas que rosaron mi cabello me volverán a despeinar el alma, paso cerca de mi una hoja oliva y otra de color otoñal.