FOCIL7409
Poeta recién llegado
En el arrullo de las noches del invierno;
En la selva de mi tierra tabasqueña…
Se levanta majestuosa con su canto…
Anunciando, el arribo de la primavera.
Aperturando lindas notas;
Toca el grillo, su chicharra;
El sapo, cloquea antes de su brinco.
La luna en el papel…
De sol nocturno;
Lo acompaña, con su efecto la luciérnaga.
Bella estampa,
Surge entre los arboles,
Enredaderas varias y lujosos arbustos;
Finos destellos, brillan en el fondo;
Estrellas que deambulan extraviadas;
Iluminando la penumbra del entorno…
En lo oscuro del escenario concertista;
Se escucha a los tambores resonantes…
Canta el búho; en la rama de su árbol.
Lo acompacha el chillido del murciélago y la rata,
En la zona baja, se escucha puerco de monte;
Al compas de bellas claves; las patitas de la ardilla,
El chasquido, de los dientes del mapache.
EL siseo de serpiente constrictora;
Acompaña, a la música de viento;
Sopla fuerte; y golpea entre las ramas,
Tronando, cual rayo!
Entre los surcos intensamente.
El mono, alza su voz de tenor;
Invitando, a su entorno;
Que sean una sola canción.
En la selva de mi tierra tabasqueña…
Se levanta majestuosa con su canto…
Anunciando, el arribo de la primavera.
Aperturando lindas notas;
Toca el grillo, su chicharra;
El sapo, cloquea antes de su brinco.
La luna en el papel…
De sol nocturno;
Lo acompaña, con su efecto la luciérnaga.
Bella estampa,
Surge entre los arboles,
Enredaderas varias y lujosos arbustos;
Finos destellos, brillan en el fondo;
Estrellas que deambulan extraviadas;
Iluminando la penumbra del entorno…
En lo oscuro del escenario concertista;
Se escucha a los tambores resonantes…
Canta el búho; en la rama de su árbol.
Lo acompacha el chillido del murciélago y la rata,
En la zona baja, se escucha puerco de monte;
Al compas de bellas claves; las patitas de la ardilla,
El chasquido, de los dientes del mapache.
EL siseo de serpiente constrictora;
Acompaña, a la música de viento;
Sopla fuerte; y golpea entre las ramas,
Tronando, cual rayo!
Entre los surcos intensamente.
El mono, alza su voz de tenor;
Invitando, a su entorno;
Que sean una sola canción.
C.P. Miguel Ramón Fócil Jiménez