jorge facundo perkins
Poeta recién llegado
Tal vez no podré encontrar nunca en la frondosa semántica
la palabra jovial , lozana , exacta , encaramada en la boca del hábil orador .
La ínclita palabra tras la que se aventuraron los cinco imperios
con la que subyugarían al mundo bajo su atuendo .
Esa palabra cultivada con amor en el jardín de los poetas y filántropos .
Esa palabra aristocrática que mira desde arriba
y no osa girar para divisar al plebeyo .
Ni mucho menos aquella por la que tanto nadó Borges
acercándose más que nadie a sus costas y saludándola de lejos
a la distancia , fue el guiño de ojo que le mofo el tiempo .
Pero me conformo con encontrar la sincera y oportuna .
¿ Ostentar el dulce fruto si en su vientre nutricio
laten furiosos los gusanos del olvido ?
Preferiría entonces hablar de ellos y no de su continente
preferiría lo abyecto pero real antes que lo bello deshonesto
La palabra bofetada , que deconstruya , desnude y azote
a pesar de la untuosidad de los moldes impuestos
La palabra que golpee a los ojos hasta el parpadeo
que inocule la pedantería y meta sus manos
hasta la noche profunda del pozo ciego .
¿Escanciar ambages ante la urgente vesanía del sediento ?
¡ No me interesa el por qué sino el cómo !
¡ No me interesan los campos , sino la puerta !
¡ No me interesan las constelaciones sino la concisión del rayo
partiendo el cerno de la madera !
¡ No me interesa el camino , sino las cosechas !
La palabra oportuna , la palabra sincera .
la palabra jovial , lozana , exacta , encaramada en la boca del hábil orador .
La ínclita palabra tras la que se aventuraron los cinco imperios
con la que subyugarían al mundo bajo su atuendo .
Esa palabra cultivada con amor en el jardín de los poetas y filántropos .
Esa palabra aristocrática que mira desde arriba
y no osa girar para divisar al plebeyo .
Ni mucho menos aquella por la que tanto nadó Borges
acercándose más que nadie a sus costas y saludándola de lejos
a la distancia , fue el guiño de ojo que le mofo el tiempo .
Pero me conformo con encontrar la sincera y oportuna .
¿ Ostentar el dulce fruto si en su vientre nutricio
laten furiosos los gusanos del olvido ?
Preferiría entonces hablar de ellos y no de su continente
preferiría lo abyecto pero real antes que lo bello deshonesto
La palabra bofetada , que deconstruya , desnude y azote
a pesar de la untuosidad de los moldes impuestos
La palabra que golpee a los ojos hasta el parpadeo
que inocule la pedantería y meta sus manos
hasta la noche profunda del pozo ciego .
¿Escanciar ambages ante la urgente vesanía del sediento ?
¡ No me interesa el por qué sino el cómo !
¡ No me interesan los campos , sino la puerta !
¡ No me interesan las constelaciones sino la concisión del rayo
partiendo el cerno de la madera !
¡ No me interesa el camino , sino las cosechas !
La palabra oportuna , la palabra sincera .
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