S.E. Avilés
Poeta Novato
¿Para qué amar?
Si el corazón duele
cuando no te aman.
¿Para qué soñar?
Si el alma se vacía
cuando no te extrañan.
¿Para qué enamorarse?
Si los anhelos mueren
cuando el otro te olvida.
¿Para qué entregarse?
Si los deseos se congelan
cuando te niegan las caricias.
Es una condena el amar.
Es de necios ilusionarse.
Es saber que llorarás.
Y aún así arriesgarse.
Porque el amor nos salva,
nos engrandece,
Nos restaura, nos embellece,
nos alivia y nos ennoblece.
Pobre de aquél que por no sufrir no ama.
Que para no llorar, mantiene el corazón seco.
Condenado está a una vida vacía, estéril.
Sin sufrimiento, sí... pero sin tocar jamás el cielo.
S.E. AVILES
Si el corazón duele
cuando no te aman.
¿Para qué soñar?
Si el alma se vacía
cuando no te extrañan.
¿Para qué enamorarse?
Si los anhelos mueren
cuando el otro te olvida.
¿Para qué entregarse?
Si los deseos se congelan
cuando te niegan las caricias.
Es una condena el amar.
Es de necios ilusionarse.
Es saber que llorarás.
Y aún así arriesgarse.
Porque el amor nos salva,
nos engrandece,
Nos restaura, nos embellece,
nos alivia y nos ennoblece.
Pobre de aquél que por no sufrir no ama.
Que para no llorar, mantiene el corazón seco.
Condenado está a una vida vacía, estéril.
Sin sufrimiento, sí... pero sin tocar jamás el cielo.
S.E. AVILES