Condenado a muerte
Fue lo que escuche en la sala.
Maldije mi suerte
que pareciera en verdad mala.
Los muros de hormigón
no me detienen.
Soy libre cual gorrión,
que a millares vienen.
Susto del confesor
que santigua mi reja,
pues aún soy profesor
de gesta perpleja.
Me arrepiento de mi rabia
no así de mi presteza.
No utilice la labia
para trocar su vileza.
Fueron mis manos
tintas en su vital jugo.
Costumbre de gitanos
ser ofendido y verdugo.
Existe un castigo
para mi venganza.
Será como digo:
Con una dura balanza.
No lamento ambos decesos
ni me hago ilusión,
al convivir con otros presos
en fila para ejecución.
Nada esta escrito... aún.
Fue lo que escuche en la sala.
Maldije mi suerte
que pareciera en verdad mala.
Los muros de hormigón
no me detienen.
Soy libre cual gorrión,
que a millares vienen.
Susto del confesor
que santigua mi reja,
pues aún soy profesor
de gesta perpleja.
Me arrepiento de mi rabia
no así de mi presteza.
No utilice la labia
para trocar su vileza.
Fueron mis manos
tintas en su vital jugo.
Costumbre de gitanos
ser ofendido y verdugo.
Existe un castigo
para mi venganza.
Será como digo:
Con una dura balanza.
No lamento ambos decesos
ni me hago ilusión,
al convivir con otros presos
en fila para ejecución.
©®Todos los derechos reservados bajo el nombre de Jorge de Córdoba, Barak ben Asís, Cesarfco.cd
Nada esta escrito... aún.
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