Mike M.Ch.
Poeta fiel al portal
El deseo te conduce,
hasta ese cruce,
donde jamás creíste,
podrías llegar.
El deseo te induce,
a un sueño dulce,
hasta que se crispe,
en turbio despertar.
Se rosan nuestras alas,
y no quiero pararlas,
hasta el punto,
de no retorno.
Dejar eso que sangra,
no hay más mañana,
ahora mismo el mundo,
me importa poco.
Hoy tomo ese rol,
y cedo todo control,
volamos rumbo al sol,
muy cerca de dios.
Es un paseo indecente,
no razones solo siente,
con alas ardientes,
se derrite tu mente.
Con la noche a favor,
y nuestra excitación,
no conoce frontera,
hare lo que tú quieras.
Encajaste el aguijón,
y la intoxicación,
ya está en mis venas,
imposible la contenga.
Mi amor condúceme,
donde nunca llegue,
adoro tu desdén,
y luego el complacer.
hasta ese cruce,
donde jamás creíste,
podrías llegar.
El deseo te induce,
a un sueño dulce,
hasta que se crispe,
en turbio despertar.
Se rosan nuestras alas,
y no quiero pararlas,
hasta el punto,
de no retorno.
Dejar eso que sangra,
no hay más mañana,
ahora mismo el mundo,
me importa poco.
Hoy tomo ese rol,
y cedo todo control,
volamos rumbo al sol,
muy cerca de dios.
Es un paseo indecente,
no razones solo siente,
con alas ardientes,
se derrite tu mente.
Con la noche a favor,
y nuestra excitación,
no conoce frontera,
hare lo que tú quieras.
Encajaste el aguijón,
y la intoxicación,
ya está en mis venas,
imposible la contenga.
Mi amor condúceme,
donde nunca llegue,
adoro tu desdén,
y luego el complacer.