Confesión de un poeta y otro poema

Antipoético

Poeta recién llegado

Confesión de un poeta y otro poema


A Rubén Darío.
He venido deprisa:
para dibujar la figura
que alguien quiso concretar,
después de respirar profundo me iré,
con la más remota idea
de un deseo lejano
que trascienda lo intangible;
de un lado hacia el otro
e incorpóreo sutil.

Aprisa desnudo
el acto ingenuo,
de la imperfección que me persigue,
la elocuencia que no se ajusta
en la insensata obra
del interrumpido momento
que se aplaza en su materia,
el acontecimiento que ocurre,
tropezando cada uno de mis pasos;
la gota que se agita en la censura
dispersa el comentario
en la incógnita retórica,
la señal de un juicio que aún no llega,
lo interpreta el fugitivo
sin advertir su partida.


Anduve por las ocurrencias modernistas,
de la mente enfática del artista,
la inspiración más profunda
del excelentísimo poeta
mejor conocido en su memoria.

Me divertí entre las palabras bellas
que componen las sencillas letras
que todos pueden saber,
sé como se ubican las letras en su posición perfecta
que conecta la siguiente frase adecuada
para llevar por terminada
la base más explicativa
de acuerdo al contenido.

El privilegió de tener una mente grande
para pensar,
los poemas se componen
sólo de verte actuar,
la trayectoria consecuencias
viene a resumir,
lástima que ya me está llamando
para morir,
si tuviera más tiempo
de algo hubiera podido servir.
por ahora me despido
con la sombra
de la noche negra,
para amanecer
en un mañana
con nuevas esperanzas
que me alegren;
la poesía se integrará nuevamente
a mis entrañas,
sólo que ya no escucharé
el falso lenguaje que me daña.
 
Última edición:

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba