Soñador elegido
Poeta recién llegado
Contagiado por la exasperación de no anclar mi vida en un mar estable
los gritos aquí adentro sobresalen en palabras constantes de incertidumbre,
putrefacta expectación tengo sobre mi persona.
Estoy sumergido en arena movediza, impaciente me dejo consumir
confiando al destino una acertada jugada a mi favor
y si no es así y si mi vida no tiene algún sentido
versificaré mi acabose en versos resonantes de un anónimo miserable.
Me confieso con el rosario entre mis entrañas, divulgando mi sordera
empatía:
No existe lugar ancestral donde encaje esta personalidad escabrosa.
No tienes dedicación, mucho menos algún talento especial.
No te creas el próximo genio, el próximo poeta que transformará la poesía moderna.
No cometas el error de idealizarse creando cientos de libros.
¿Cuantas veces has querido empezar uno y sólo escribes una página?
Maldito patético, suplicando afecto a sabiendas que no lo ameritas.
No mereces la mujer más angelical de la escuela, ni de la cuadra
tampoco del lugar donde pasees, donde comas, donde te distraigas.
No estás a la altura de situaciones exitosas, no cumples sueños
no te importa tu vida, ni el sufrimiento.
Estás vegetativo, inconcluso, perdido.
los gritos aquí adentro sobresalen en palabras constantes de incertidumbre,
putrefacta expectación tengo sobre mi persona.
Estoy sumergido en arena movediza, impaciente me dejo consumir
confiando al destino una acertada jugada a mi favor
y si no es así y si mi vida no tiene algún sentido
versificaré mi acabose en versos resonantes de un anónimo miserable.
Me confieso con el rosario entre mis entrañas, divulgando mi sordera
empatía:
No existe lugar ancestral donde encaje esta personalidad escabrosa.
No tienes dedicación, mucho menos algún talento especial.
No te creas el próximo genio, el próximo poeta que transformará la poesía moderna.
No cometas el error de idealizarse creando cientos de libros.
¿Cuantas veces has querido empezar uno y sólo escribes una página?
Maldito patético, suplicando afecto a sabiendas que no lo ameritas.
No mereces la mujer más angelical de la escuela, ni de la cuadra
tampoco del lugar donde pasees, donde comas, donde te distraigas.
No estás a la altura de situaciones exitosas, no cumples sueños
no te importa tu vida, ni el sufrimiento.
Estás vegetativo, inconcluso, perdido.