TARDE GRIS
Poeta que considera el portal su segunda casa
Confidencias
Buscando en el refugio de tu puerto
quisiera ser el nido de tu anhelo,
no sirve ya pensar en el recuerdo
que lleva añeja huella de silencio.
No basta con llorar una avenida
si todo con la lluvia se quebranta,
los huecos son jirones en la almohada
ocultos bajo el miedo de mi cara.
Se marcha en el ocaso tu semblante,
cascada de pesares es mi tarde
cobijo del prodigio por amarte
calvario que se pierde en ese viaje.
Y busco en el anhelo de mirarte
tu rostro navegando permanente
al cielo le presento mis pesares,
camino de pisadas grises, suaves.
No quiero ser augurio de tristeza,
mi fuego se consume, no calienta,
mis brazos son astillas, son cadenas,
del tiempo que dibuja tu silueta.
Murmura la paloma en mi ventana,
las hojas acarician sus palabras,
son cantos con aliento que susurran
dos nombres en una sola alma.
14 de julio de 2017 12:27 a.m.