despertando
Poeta adicto al portal
Confieso que no nací
para ser rasgar mi vientre
ni para mostrarme impaciente,
o para ver tu nebulosa mente.
Confieso que no amé
para quebrantar tus brazos,
y que no conseguí llorar
en mi orbita de cristal.
Confieso que ya no seré
una usual sonrisa dormida,
y que ya no podré confesar
mi inmemorable soledad;
porque ya no habrá
más oscuras tempestades
en mi mundo inmortal.
para ser rasgar mi vientre
ni para mostrarme impaciente,
o para ver tu nebulosa mente.
Confieso que no amé
para quebrantar tus brazos,
y que no conseguí llorar
en mi orbita de cristal.
Confieso que ya no seré
una usual sonrisa dormida,
y que ya no podré confesar
mi inmemorable soledad;
porque ya no habrá
más oscuras tempestades
en mi mundo inmortal.