horacio caraballo
Poeta recién llegado
Confinándome en el silencio, lloro y pienso, sueño y amo.
¡Oh! Burda sensación de nostalgia que acude a mis sueños y a mi llanto.
Basta imagen de tu rostro, que lloro y pienso, que sueño y amo.
Eres la viva leyenda, de lo que busco, de lo que llamo.
Eres noche de invierno, cálida brisa en verano.
Solo tristezas y penas... penas y más llantos.
Busco tu sombra en la penumbra, busco y no la hallo.
Camino con paso incierto, trato de encontrarte y es en vano.
Veo tu sonrisa en esa flor, que medra en el llano.
Siento en el lozano viento las caricias de tu mano.
Mi corazón al no sentirte cerca lloriquea, cual si fuera un gamo.
Si ves perladas mis mejillas, son las lágrimas que por ti derramo.
Si ves sangrar a mis heridas, recién allí, te darás cuenta de que te amo.
Si ves a mi alma durmiendo entre el ramaje del céfiro, no la despiertes y deja que siga dormida en su mundo desierto.
Cuando mis sueños se cubran de un negro y oscuro velo, será muy tarde para llamarme, aunque mi amor por ti no haya muerto.
Entre mis dudas aclamo tu nombre y sobresaltado despierto, porque soy un pobre náufrago que anhela encontrar un puerto.
Por ser la flor más hermosa que ha nacido en mi huerto, te contemplo de noche y día y tu fragancia llena mi anhelo.
Bajaste hermosa a mi vida, como un bello ángel baja del cielo.
Eres el pájaro de plumas doradas que llena mis días de ventura y consuelo. Eres lo que a mi corazón, llena de tantos misterios.
Eres las lágrimas que se escapan cuando lloro en silencio.
Eres la fuerza que impulsa a este amor, que gracias a ti, no ha muerto.
¡Oh! Burda sensación de nostalgia que acude a mis sueños y a mi llanto.
Basta imagen de tu rostro, que lloro y pienso, que sueño y amo.
Eres la viva leyenda, de lo que busco, de lo que llamo.
Eres noche de invierno, cálida brisa en verano.
Solo tristezas y penas... penas y más llantos.
Busco tu sombra en la penumbra, busco y no la hallo.
Camino con paso incierto, trato de encontrarte y es en vano.
Veo tu sonrisa en esa flor, que medra en el llano.
Siento en el lozano viento las caricias de tu mano.
Mi corazón al no sentirte cerca lloriquea, cual si fuera un gamo.
Si ves perladas mis mejillas, son las lágrimas que por ti derramo.
Si ves sangrar a mis heridas, recién allí, te darás cuenta de que te amo.
Si ves a mi alma durmiendo entre el ramaje del céfiro, no la despiertes y deja que siga dormida en su mundo desierto.
Cuando mis sueños se cubran de un negro y oscuro velo, será muy tarde para llamarme, aunque mi amor por ti no haya muerto.
Entre mis dudas aclamo tu nombre y sobresaltado despierto, porque soy un pobre náufrago que anhela encontrar un puerto.
Por ser la flor más hermosa que ha nacido en mi huerto, te contemplo de noche y día y tu fragancia llena mi anhelo.
Bajaste hermosa a mi vida, como un bello ángel baja del cielo.
Eres el pájaro de plumas doradas que llena mis días de ventura y consuelo. Eres lo que a mi corazón, llena de tantos misterios.
Eres las lágrimas que se escapan cuando lloro en silencio.
Eres la fuerza que impulsa a este amor, que gracias a ti, no ha muerto.