Gaita
Poeta recién llegado
Cada rato de vida, se consume más y más
mi corazón.
Confieso haber sido el que despidió a los días
para ocultarse del sol
con una vela encendida
por cada parte rota de mi alma.
Retazos de vida que he perdido en el camino
que me condujo a estos momentos taciturnos
donde una duda me puede matar.
El fuego sagrado de mi alma rota
no me abandonará jamás
en esta guerra contra mí mismo,
sin trinchera ni cuartel;
cae lluvia ardiente sobre mi cuerpo desnudo
a la intemperie.
Soy el poeta calcinado, el de las mil y una palabras
escritas al viento seco y crepitante.
El fuego sagrado
me salvará de tan magro presente. Confío.
mi corazón.
Confieso haber sido el que despidió a los días
para ocultarse del sol
con una vela encendida
por cada parte rota de mi alma.
Retazos de vida que he perdido en el camino
que me condujo a estos momentos taciturnos
donde una duda me puede matar.
El fuego sagrado de mi alma rota
no me abandonará jamás
en esta guerra contra mí mismo,
sin trinchera ni cuartel;
cae lluvia ardiente sobre mi cuerpo desnudo
a la intemperie.
Soy el poeta calcinado, el de las mil y una palabras
escritas al viento seco y crepitante.
El fuego sagrado
me salvará de tan magro presente. Confío.