Rodrigo del Río
El cazador de sueños.
Muerto de frío
en una escarchada madrugada
me quedé,
luego que me dijiste
que lo nuestro se había acabado.
Y yo que pensaba que todo iba de maravilla;
inclusive me proyectaba contigo.
Increíble fue que no dijeras nada anteayer,
el día de tu cumpleaños,
bien que me recibiste el regalo que te obsequié.
Va a ser difícil sacarte de aquí dentro.
De mi tarjeta.
Me voy a acordar de ti
durante los próximos doce meses.
¡Espero que te vaya bien!
Rodrigo del Río