Rei Regis Caceres
Poeta que considera el portal su segunda casa
En el principio existía la nada
espacio o dimension alguna,
solo intención de algo inefable
que en singular reposo, un día
en un destello de luminoso brío
creo la luz para que fuera,
la precursora de la vida
.
Genial inteligencia creadora,
en fuego forjó los elementos
de primordiales átomos
que todo anima y lo energiza,
creando la orgánica materia
nacida inerte en las estrellas
hasta que el tiempo,
liberarlas quiso
para que así existieran
.
Nadie ha podido comprender
el gran misterio que todo lo domina
y encierra en torno a la existencia
el paso original de la pisada humana,
pero si creo que en un tiempo lejano
caminó un ente sapiente
sobre extensa sabana
de un viejo continente,
sin sexo definido
.
Ni hombre o mujer fuese ese ente
que solo caminara por extensa sabana
y que tal vez en su profundo aflijo,
se ganace la gracia de un poder soberano
que compasivo convertirlo quiso
en dos mitades de diferente sexo
o sea, varón y hembra
.
Tal vez por eso desde esa partición,
un hombre busca en incesante lucha
la otra mitad que de su carne fuera
y en incesante y obsecionado afan
una mujer ansía su otra mitad
que fue del hombre separada,
por eso aun buscamos
esa mitad ausente
.
RR
...
espacio o dimension alguna,
solo intención de algo inefable
que en singular reposo, un día
en un destello de luminoso brío
creo la luz para que fuera,
la precursora de la vida
.
Genial inteligencia creadora,
en fuego forjó los elementos
de primordiales átomos
que todo anima y lo energiza,
creando la orgánica materia
nacida inerte en las estrellas
hasta que el tiempo,
liberarlas quiso
para que así existieran
.
Nadie ha podido comprender
el gran misterio que todo lo domina
y encierra en torno a la existencia
el paso original de la pisada humana,
pero si creo que en un tiempo lejano
caminó un ente sapiente
sobre extensa sabana
de un viejo continente,
sin sexo definido
.
Ni hombre o mujer fuese ese ente
que solo caminara por extensa sabana
y que tal vez en su profundo aflijo,
se ganace la gracia de un poder soberano
que compasivo convertirlo quiso
en dos mitades de diferente sexo
o sea, varón y hembra
.
Tal vez por eso desde esa partición,
un hombre busca en incesante lucha
la otra mitad que de su carne fuera
y en incesante y obsecionado afan
una mujer ansía su otra mitad
que fue del hombre separada,
por eso aun buscamos
esa mitad ausente
.
RR
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