Jairo Castillo Romerin
Poeta adicto al portal
CONJUNTO VACÍO
Nada hay que pueda ser contado,
dentro del cuerpo la vacilación enciende dudas de faro
y la herida es pernoctación de la forma,
ver andar la mano trazando
círculos concéntricos
por eras y milenios.
Nada hay que pueda equiparse a otras nadas,
ni siguiera un ápice de escombros solitarios
dejados para siempre en la intemperie de un patio
o más aún
el modo injusto de despotricar los nombres ya olvidados.
No hay nada más
sólo advertir
el insomnio, el olvido, la lija
que a solas destiñen
lo que a duras penas es un nombre
mal escrito
tras la página del tiempo que envejece.
Nada hay que pueda ser contado,
dentro del cuerpo la vacilación enciende dudas de faro
y la herida es pernoctación de la forma,
ver andar la mano trazando
círculos concéntricos
por eras y milenios.
Nada hay que pueda equiparse a otras nadas,
ni siguiera un ápice de escombros solitarios
dejados para siempre en la intemperie de un patio
o más aún
el modo injusto de despotricar los nombres ya olvidados.
No hay nada más
sólo advertir
el insomnio, el olvido, la lija
que a solas destiñen
lo que a duras penas es un nombre
mal escrito
tras la página del tiempo que envejece.
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