Hoover White
Poeta adicto al portal
Para que me sigas
haré un camino de rosas
por donde tropezaste,
te llenaré de luciérnagas
los campos de tus noches
donde un día lloraste.
Para que me escuches
te diré versos al oído
mientras tomo de tu mano;
te convenceré de apoco
que amar a alguien
nunca hace daño.
Para que me confíes
plantaré en tu floresta
flores que murieron un día,
y así, tú puedas
ceñirte de pulcra esperanza
y acortejes mi vida.
Para que me mires
bailaré pacientemente
con el fantasma de tu tristeza,
y así poder mirar juntos
el crepúsculo de un amanecer
que ya pronto se acerca.
Para que me ames
robaré la dulce inocencia
escondida entre tus labios,
y te tatuaré en el alma
Con tinta indeleble
lo mucho que te amo.
haré un camino de rosas
por donde tropezaste,
te llenaré de luciérnagas
los campos de tus noches
donde un día lloraste.
Para que me escuches
te diré versos al oído
mientras tomo de tu mano;
te convenceré de apoco
que amar a alguien
nunca hace daño.
Para que me confíes
plantaré en tu floresta
flores que murieron un día,
y así, tú puedas
ceñirte de pulcra esperanza
y acortejes mi vida.
Para que me mires
bailaré pacientemente
con el fantasma de tu tristeza,
y así poder mirar juntos
el crepúsculo de un amanecer
que ya pronto se acerca.
Para que me ames
robaré la dulce inocencia
escondida entre tus labios,
y te tatuaré en el alma
Con tinta indeleble
lo mucho que te amo.
Última edición:
::