Rodrigo del Río
El cazador de sueños.
Ya te lo dije
no me estás escuchando.
Ella te abandonó,
no fue tu culpa.
Deja de quejarte
y maldecir tu fortuna.
"Que al cabo las cosas pasan
y si son malas,al pecho las balas"
Si tienes que maldecir,
maldícela a ella arpía mentirosa,
pues ahora debe estar con él,
agazapada y feliz.
...¿Qué?
¿Es que acaso no tengo razón?
La pregunta ahora es
¿Qué va ser de ti?
¿Lo podrás superar?
O te rendirás antes
de comenzar a batalla.
Te doy un consejo
Todo ese amor que sentías por ella
transfórmalo en odio... Sí
odiala, odiala con toda tu alma.
Que su recuerdo sea madito
y su nombre anatema.
Así tendrás nuevamente
un sentido en tu vida, y
no harás eso que estás pensando.
No, no me agradezcas.
Mas la próxima vez
antes de consultarme
sacúdeme un poco,
tal como lo hacía ella;
cuando feliz se acicalaba
antes de ir a reunirse con él.
Quizás así tu rostro no refleje
ese dolor que tiene tu alma;
ese cansancio,
y unas sienes que comienzan
a tornarse marchitas y níveas.
Rodrigo del Río