Óscar Pérez
Poeta asiduo al portal
Constancias deldolor
A la hora del dolor tú estarás lejos,
a la hora del amor ninguno queda,
hay sólo un tiempo gris en la vereda
que sólo gira haciéndonos más viejos.
¿De qué valen ahora los consejos,
las ganas de llorar, la polvareda
que recorrió mi voz tras de la seda
de tus pisadas rotas como espejos?
Tampoco vale huir, no hay aparejos
con que recuperar lo que se pueda
y atrás dejar tu adiós y sus reflejos.
¿Cómo volver a ser quien no se enreda
ni en su propio dolor ni en los trebejos
de un mundo que sin ti ya no me hospeda?
25 10 11
A la hora del dolor tú estarás lejos,
a la hora del amor ninguno queda,
hay sólo un tiempo gris en la vereda
que sólo gira haciéndonos más viejos.
¿De qué valen ahora los consejos,
las ganas de llorar, la polvareda
que recorrió mi voz tras de la seda
de tus pisadas rotas como espejos?
Tampoco vale huir, no hay aparejos
con que recuperar lo que se pueda
y atrás dejar tu adiós y sus reflejos.
¿Cómo volver a ser quien no se enreda
ni en su propio dolor ni en los trebejos
de un mundo que sin ti ya no me hospeda?
25 10 11