Emily Kat Amane
Poeta recién llegado
Si nos pusiéramos a contar,
contaría las lineas sinuosas
que recorren de lado a lado tu rostro
cuando a veces te da por pensar.
¡Ay! Si me diera a mi por contar
las veces que inhalas y exhalas suspiros
mientras escupes piadosas mentiras
quizás me podría incluso asustar.
Si me quisiera poner a contar
podría saber cuanto dura, en instantes,
algo tan simple y tan importante
como el hecho de saludar.
Contando sabría el precio de un gesto,
que vale un rechazo o que cuesta soñar.
Lo que ya te debo, mejor no lo cuento
por que, ¡ay!, si me diera a mi por contar!
Si hiciera la cuenta de cada momento
que paso pensando en contarte a ti
no habría final; solo un numero incierto
con mas decimales que el numero pi.
Si fuera a contarte, seria un cuento
de como los números números son.
Cuenta las intenciones en vez de versos
Y del total saca una conclusión.
contaría las lineas sinuosas
que recorren de lado a lado tu rostro
cuando a veces te da por pensar.
¡Ay! Si me diera a mi por contar
las veces que inhalas y exhalas suspiros
mientras escupes piadosas mentiras
quizás me podría incluso asustar.
Si me quisiera poner a contar
podría saber cuanto dura, en instantes,
algo tan simple y tan importante
como el hecho de saludar.
Contando sabría el precio de un gesto,
que vale un rechazo o que cuesta soñar.
Lo que ya te debo, mejor no lo cuento
por que, ¡ay!, si me diera a mi por contar!
Si hiciera la cuenta de cada momento
que paso pensando en contarte a ti
no habría final; solo un numero incierto
con mas decimales que el numero pi.
Si fuera a contarte, seria un cuento
de como los números números son.
Cuenta las intenciones en vez de versos
Y del total saca una conclusión.