Salvador Santiago
Poeta adicto al portal
Campos de agua
compás silencio
sereno del mundo
vasijas el tiempo
sinceras el alma.
Reservas en ti la vida
por donde miro estás ahí
desde esos ambientes desiertos
de colores cambiantes
a ese verde confuso
del jardín de mi casa
todo vibra a música
conciertos de ti.
Zumba y zumba tu zumbido
en acordes que envuelven
y desatan.
Plasmas nuestra sangre
acarician tus arenas
tus orillas
nuestros días
nuestras venas.
Recrea tu velo ondulado
descansa tu acompasado color
concitan tus variadas especies
la salud de tu mimada fauna
tus incógnitas celadas
tu vida interior
tus arrecifes
y más allá
el coral de la mujer que amo.
Una mano te hizo
y te hizo gigante
imponente
quizás un anuncio
quizás el abrigo del pescador
quizás el consuelo
para los pájaros que te vuelan
quizás te hizo
para tenderme una mano
cuando en mi la soledad se entrega.
compás silencio
sereno del mundo
vasijas el tiempo
sinceras el alma.
Reservas en ti la vida
por donde miro estás ahí
desde esos ambientes desiertos
de colores cambiantes
a ese verde confuso
del jardín de mi casa
todo vibra a música
conciertos de ti.
Zumba y zumba tu zumbido
en acordes que envuelven
y desatan.
Plasmas nuestra sangre
acarician tus arenas
tus orillas
nuestros días
nuestras venas.
Recrea tu velo ondulado
descansa tu acompasado color
concitan tus variadas especies
la salud de tu mimada fauna
tus incógnitas celadas
tu vida interior
tus arrecifes
y más allá
el coral de la mujer que amo.
Una mano te hizo
y te hizo gigante
imponente
quizás un anuncio
quizás el abrigo del pescador
quizás el consuelo
para los pájaros que te vuelan
quizás te hizo
para tenderme una mano
cuando en mi la soledad se entrega.