MARIO CUADROS
Intento de poeta
Contando con el tiempo
que dispongo
antes de irme,
tal vez no alcance
a olvidarte.
Y es que el celo
tocó el dorsal
de nuestro sueño,
lugar
donde se ha quedado
este deseo.
Y este deseo que está
entre un siempre y un jamás,
no tiene brazos con que asirse
y cae cada vez más
en el jamás.
Así yo miro
este pasar de escombros
en que se ha convertido
tus sonrisas,
tus miradas,
que también afectas al tiempo
se han marchitado
ante mis ojos.
Pero contando con el tiempo
que no dispongo,
tal vez hay un pequeño exaltado
fervor de esperanza para lo nuestro,
como una pequeña ironía
de parte del supremo ente
que nos vislumbra.
Y ese tiempo,
que es después de irme,
tal vez es lo necesario
para reivindicarnos.
Pero en fin... Son sólo suposiciones
y tal vez
ni con ese tiempo
alcance a olvidarte.
que dispongo
antes de irme,
tal vez no alcance
a olvidarte.
Y es que el celo
tocó el dorsal
de nuestro sueño,
lugar
donde se ha quedado
este deseo.
Y este deseo que está
entre un siempre y un jamás,
no tiene brazos con que asirse
y cae cada vez más
en el jamás.
Así yo miro
este pasar de escombros
en que se ha convertido
tus sonrisas,
tus miradas,
que también afectas al tiempo
se han marchitado
ante mis ojos.
Pero contando con el tiempo
que no dispongo,
tal vez hay un pequeño exaltado
fervor de esperanza para lo nuestro,
como una pequeña ironía
de parte del supremo ente
que nos vislumbra.
Y ese tiempo,
que es después de irme,
tal vez es lo necesario
para reivindicarnos.
Pero en fin... Son sólo suposiciones
y tal vez
ni con ese tiempo
alcance a olvidarte.