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Me gusta salir temprano a contemplar la bahía, a ver despuntar el día al comienzo del verano. Y yo, que soy de secano, por la salitre embriagado me recreo entusiasmado viendo ese azul tan marino en el que el cielo adivino y suspiro emocionado.
Bello poema nos dejas y es que el mar
inspira bonito. Me gusta ir al mar y caminar
en la playa. Me gusta sentir la brisa en mi rostro.
Encantada de leerte. Saludos cordiales.
Me gusta salir temprano a contemplar la bahía, a ver despuntar el día al comienzo del verano. Y yo, que soy de secano, por la salitre embriagado me recreo entusiasmado viendo ese azul tan marino en el que el cielo adivino y suspiro emocionado.
Siempre da gusto contemplar un amanecer en la orilla del mar o bahía, yo he disfrutado de esos momentos muchas veces.
Bonita décima Alberto, pero encuentro asonancias en los versos: 1º,4º,5º,6º,7º y 10º, algo que desluce tu creación mirándolo desde la perspectiva de clásica.
Un placer pasar por tus letras.
Décima de concurso...de concurso y de premio. Yo, que ando de siempre perdidamente enamorado de mi bahía de Cádiz, me reflejo en tan maravilloso poema que nos compartes.
Un abrazo, Alberto.
Muchas gracias, estimado Ricardo, tienes razón en tu observación, estaba tan extasiado contemplando la bahía que no advertí tal circunstancia, jajaja.
Un abrazo
La bahía de Cádiz es una maravilla. La bahía a que se refiere mi espinela es más modesta: La de Casares, que está a unos pocos kilómetros de la bella provincia gaditana.
Un abrazo y gracias por tu amable comentario, Luis.