ricardinalgra
Poeta que considera el portal su segunda casa
Dos putos platican ante una vidriera
Entre gestos amplios y otros diminutos
Que entran… no entran y pasan los minutos
Hasta que el más bajo algo decidiera
Ingresan a la tienda con un tercer puto
Que apresuradamente ya se les uniera
Un vendedor calmo adentro los espera
Con pose de osito rechoncho hirsuto
¡Ay si fuera mío! ¡Si es que yo pudiera
Calzar esa prenda siendo algo enjuto!
Exclama alocado el petiso puto
Ante el osito que también puto era
Llega otro vendedor algo más astuto:
¡Ay si tu fueras mío, si yo te vistiera…!
Irrumpe en escena de rauda manera
Corriendo el riesgo de parecer falluto
Aparece otro más y espera afuera
Ya perdí la cuenta de cuántos son los putos
Hay putos titulares y hay sustitutos
No veo ninguno que no se la comiera
Sería esta historia un árbol sin frutos
Si no se mencionara ni se conociera
A un narrador al que se le ocurriera
como un buen boludo sólo contar putos…
Entre gestos amplios y otros diminutos
Que entran… no entran y pasan los minutos
Hasta que el más bajo algo decidiera
Ingresan a la tienda con un tercer puto
Que apresuradamente ya se les uniera
Un vendedor calmo adentro los espera
Con pose de osito rechoncho hirsuto
¡Ay si fuera mío! ¡Si es que yo pudiera
Calzar esa prenda siendo algo enjuto!
Exclama alocado el petiso puto
Ante el osito que también puto era
Llega otro vendedor algo más astuto:
¡Ay si tu fueras mío, si yo te vistiera…!
Irrumpe en escena de rauda manera
Corriendo el riesgo de parecer falluto
Aparece otro más y espera afuera
Ya perdí la cuenta de cuántos son los putos
Hay putos titulares y hay sustitutos
No veo ninguno que no se la comiera
Sería esta historia un árbol sin frutos
Si no se mencionara ni se conociera
A un narrador al que se le ocurriera
como un buen boludo sólo contar putos…
Última edición: