Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Por sentir quiero tenerte
en mi vivir cotidiano,
al alcance de mi mano
por afán de conocerte.
Caminar por donde verte
haga plácido el Camino
y en tu brillo diamantino
quebrantar oscuridades
que embebidas de maldades
dan su faz a mi asesino.
Por dar tu sal a mi boca
llevo tu Nombre certero
donde fluye placentero
tu resol que a más convoca.
Tu aliento convierte en roca
lo que ayer fue plastilina
-forma anárquica y cetrina,
infeliz y decadente-:
tu aliento, Padre viviente,
es la Luz que me culmina.
Por desnudarme del frío
me visto de amor sincero
entregado por entero
a mezclarte con lo mío.
Si torpe es mi desvarío
más torpe es vivir muriendo
y a lo bruto destruyendo
lo que niño nos alzaba
hasta el sitio donde estaba
tu Nombre resplandeciendo.
Por vivir apaciguado
me hago invitado en tu fiesta,
la que suma y nunca resta…
y donde el vino es sagrado.
La que sin ningún cuidado
con tu Paz me condecora
y en un pacto sin demora
me brinda verde esperanza
curando por tu alabanza
lo que temo y me deplora.
¡Contigo nada se escora!
en mi vivir cotidiano,
al alcance de mi mano
por afán de conocerte.
Caminar por donde verte
haga plácido el Camino
y en tu brillo diamantino
quebrantar oscuridades
que embebidas de maldades
dan su faz a mi asesino.
Por dar tu sal a mi boca
llevo tu Nombre certero
donde fluye placentero
tu resol que a más convoca.
Tu aliento convierte en roca
lo que ayer fue plastilina
-forma anárquica y cetrina,
infeliz y decadente-:
tu aliento, Padre viviente,
es la Luz que me culmina.
Por desnudarme del frío
me visto de amor sincero
entregado por entero
a mezclarte con lo mío.
Si torpe es mi desvarío
más torpe es vivir muriendo
y a lo bruto destruyendo
lo que niño nos alzaba
hasta el sitio donde estaba
tu Nombre resplandeciendo.
Por vivir apaciguado
me hago invitado en tu fiesta,
la que suma y nunca resta…
y donde el vino es sagrado.
La que sin ningún cuidado
con tu Paz me condecora
y en un pacto sin demora
me brinda verde esperanza
curando por tu alabanza
lo que temo y me deplora.
¡Contigo nada se escora!
Última edición: