Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
No puede ser coincidencia
esto de darme contigo
en el sol de mi postigo
o en oscura residencia.
A la luz de la inocencia
y en mi madurez presente
te contemplo diligente
dando afán a cada día,
sosteniendo mi alegría
con tu mano complaciente.
No puede ser carambola
esto de estar en tu juego,
muchas veces dando fuego
y otras veces agua sola.
Nunca el Bien se desarbola
si tu sol brinda su abrigo
y al ardor cuando persigo
acrecentarme en quererte
queriendo más convencerte
con los versos que te digo.
No puede ser accidente
esto de andar el Camino
como ciego peregrino
que se sabe penitente.
Solo tu vigor ingente
da a mi paso valentía
y por rara sincronía
de tu paso tomo el paso.
No puede ser “un acaso”
lo que siente el alma mía.
No puede ser contingencia
esto que anhelo invocando
tu palabra susurrando
con amor y en insistencia.
No puede ser providencia
lo que llena mis pulmones
y que a tantos corazones
hace latir poderosos,
increíbles, generosos…
“sin mayores pretensiones”.
¡Contigo van mis razones!
esto de darme contigo
en el sol de mi postigo
o en oscura residencia.
A la luz de la inocencia
y en mi madurez presente
te contemplo diligente
dando afán a cada día,
sosteniendo mi alegría
con tu mano complaciente.
No puede ser carambola
esto de estar en tu juego,
muchas veces dando fuego
y otras veces agua sola.
Nunca el Bien se desarbola
si tu sol brinda su abrigo
y al ardor cuando persigo
acrecentarme en quererte
queriendo más convencerte
con los versos que te digo.
No puede ser accidente
esto de andar el Camino
como ciego peregrino
que se sabe penitente.
Solo tu vigor ingente
da a mi paso valentía
y por rara sincronía
de tu paso tomo el paso.
No puede ser “un acaso”
lo que siente el alma mía.
No puede ser contingencia
esto que anhelo invocando
tu palabra susurrando
con amor y en insistencia.
No puede ser providencia
lo que llena mis pulmones
y que a tantos corazones
hace latir poderosos,
increíbles, generosos…
“sin mayores pretensiones”.
¡Contigo van mis razones!