eres también la alarma de las 7:00 am
el café cronometrado
el sarampión de los semáforos
la paloma que se escapa embistiendo el parabrisas
la corbata primaveral de tu jefe
olvidando agregarle adjetivos al día.
eres los duelos por la grapadora
el intermezzo en el baño donde no cagas (ni dejas cagar a quien lo necesita)
el segundo café que te desfribrila los párpados
la hipocresía destilada
el esperar contando ovejas clonadas
el soñarte lejos
y no poder costearte la distancia.
eres la sangre de las cigüeñas cada mes
la más amarga de mis costillas
las nubes grises del Prozac
las colillas del quizás que te fumas en la tarde
los monólogos de las cenas para dos
la pirotecnia de tus orgasmos
el apretar las muelas al empollar alarmas
y otras mañanas igual de insolentes
junto a un poeta del montón
que a falta de utopías y abracadabras
te toma de la mano
y te invita a continuar
el café cronometrado
el sarampión de los semáforos
la paloma que se escapa embistiendo el parabrisas
la corbata primaveral de tu jefe
olvidando agregarle adjetivos al día.
eres los duelos por la grapadora
el intermezzo en el baño donde no cagas (ni dejas cagar a quien lo necesita)
el segundo café que te desfribrila los párpados
la hipocresía destilada
el esperar contando ovejas clonadas
el soñarte lejos
y no poder costearte la distancia.
eres la sangre de las cigüeñas cada mes
la más amarga de mis costillas
las nubes grises del Prozac
las colillas del quizás que te fumas en la tarde
los monólogos de las cenas para dos
la pirotecnia de tus orgasmos
el apretar las muelas al empollar alarmas
y otras mañanas igual de insolentes
junto a un poeta del montón
que a falta de utopías y abracadabras
te toma de la mano
y te invita a continuar