Arturo Vergara Godoy
Poeta asiduo al portal
He de decir, antes, que el amor es un imposible.
Que el amor es sólo ilusión, futil invento, una pura emoción.
Luego, déjame deciros, que veo yo en sus ojos la pasión.
En la mirada de una princesa de quien no doy detalles.
Os inquiero, entretenido lector, que después de lo que afirmo,
cómo puedo estar preso de tales redes que detesto.
Parece ser la pregunta encubridora; pero, es que insisto:
el amor es cosa de sorpresas... pero imposible.
Que sólo es una ilusión, prefiero llamar hasta hoy.
Mas, anoche, verás amigo, que me he despertado viéndola.
No puede ser más contradictorio el sentimiento.
Escéptico hasta la médula y enamorado. Es fatal.
Un ser que no cree en el amor, luego el amor.
Tengo que replicar que no creo en el amor.
Sólo que anoche me he despertado con ella enfrente de mí.
Pero no creo en el amor, no creo en el amor.
Que el amor es sólo ilusión, futil invento, una pura emoción.
Luego, déjame deciros, que veo yo en sus ojos la pasión.
En la mirada de una princesa de quien no doy detalles.
Os inquiero, entretenido lector, que después de lo que afirmo,
cómo puedo estar preso de tales redes que detesto.
Parece ser la pregunta encubridora; pero, es que insisto:
el amor es cosa de sorpresas... pero imposible.
Que sólo es una ilusión, prefiero llamar hasta hoy.
Mas, anoche, verás amigo, que me he despertado viéndola.
No puede ser más contradictorio el sentimiento.
Escéptico hasta la médula y enamorado. Es fatal.
Un ser que no cree en el amor, luego el amor.
Tengo que replicar que no creo en el amor.
Sólo que anoche me he despertado con ella enfrente de mí.
Pero no creo en el amor, no creo en el amor.