Amartemisa
Poetisa
Ayer me hallé con un loco
de los de sabia fortuna,
me senté con él un poco
en la punta de la luna.
Allí quedamos hablando
acariciando la mente,
con nuestras manos temblando
y las ideas de frente.
Uno injuriaba al gobierno
con hipócritas canciones,
otro mandaba al infierno
al violador sin razones.
Pasaba el tiempo sin prisa,
sin la querida locura.
Pasaba sin nuestra visa,
la tierra quedaba oscura.
Reímos mientras dormían,
lloraban los corazones,
rezaban cuando dolían
melancólicas pasiones.
Las estrellas nos cantaban
melodías de recuerdos
y en la cuna se anudaban
las palabras de los cuerdos.
de los de sabia fortuna,
me senté con él un poco
en la punta de la luna.
Allí quedamos hablando
acariciando la mente,
con nuestras manos temblando
y las ideas de frente.
Uno injuriaba al gobierno
con hipócritas canciones,
otro mandaba al infierno
al violador sin razones.
Pasaba el tiempo sin prisa,
sin la querida locura.
Pasaba sin nuestra visa,
la tierra quedaba oscura.
Reímos mientras dormían,
lloraban los corazones,
rezaban cuando dolían
melancólicas pasiones.
Las estrellas nos cantaban
melodías de recuerdos
y en la cuna se anudaban
las palabras de los cuerdos.