victolman
Poeta asiduo al portal
COPULANDO
Al caer el ocaso
Cual fin de un bello atardecer,
entrelazándose en el horizonte,
la armonía de una fina despedida,
sentando en su regazo,
a un delineado crepúsculo,
de un embriagado anochecer.
Acercándose van
Hacia lo más íntimo de sus amores,
devaneo que destella
un oleaje
De tenues colores;
Luz y oscuridad
deslizándose con sutileza,
¡Oh belleza!...
Alumbrada
Por el resguardo de mil faroles.
De inmediato
La luna se enseñorea,
en el majestuoso infinito;
Irradiando
a tan delicado espectáculo.
Las estrellas
Sonrientes se apilan,
Para ver
La forzada unión,
entre la mescolanza de las nubes,
al eterno romance
de dos almas que se anidan
Quedan unidos
En la penumbra
de sus infinitas emociones;
Sin vida
Sin alientos
Llegando el soplo repentino
de los vientos
Trayendo nuevas esperanzas;
Anunciando
A un nuevo amanecer,
con provocantes amoríos
en sus descontentos
(victolman)
Al caer el ocaso
Cual fin de un bello atardecer,
entrelazándose en el horizonte,
la armonía de una fina despedida,
sentando en su regazo,
a un delineado crepúsculo,
de un embriagado anochecer.
Acercándose van
Hacia lo más íntimo de sus amores,
devaneo que destella
un oleaje
De tenues colores;
Luz y oscuridad
deslizándose con sutileza,
¡Oh belleza!...
Alumbrada
Por el resguardo de mil faroles.
De inmediato
La luna se enseñorea,
en el majestuoso infinito;
Irradiando
a tan delicado espectáculo.
Las estrellas
Sonrientes se apilan,
Para ver
La forzada unión,
entre la mescolanza de las nubes,
al eterno romance
de dos almas que se anidan
Quedan unidos
En la penumbra
de sus infinitas emociones;
Sin vida
Sin alientos
Llegando el soplo repentino
de los vientos
Trayendo nuevas esperanzas;
Anunciando
A un nuevo amanecer,
con provocantes amoríos
en sus descontentos
(victolman)