G. Sarmiento
Poeta asiduo al portal
Para salvar la distancia
que aquí tanto nos separa,
busco un corazón de estrella
que se resista a morir;
una mirada encantada
que luciérnaga se viera,
una mágica quimera
y hasta un loco frenesí.
Es aquello que nos llama
y paciente nos espera,
lo que se hace primavera
y florece luego en ti.
Cada don es una flor
de los jardines del alma,
que nos muestra su color
y regala su fragancia.
Para salvar la distancia,
busco un corazón de estrella
que a ti se abrace y no muera,
por lejos que estés de mí;
una mirada encantada
que a la tuya pareciera,
una sutil mensajera
y hasta un mágico sentir.
G.S.A.
que aquí tanto nos separa,
busco un corazón de estrella
que se resista a morir;
una mirada encantada
que luciérnaga se viera,
una mágica quimera
y hasta un loco frenesí.
Es aquello que nos llama
y paciente nos espera,
lo que se hace primavera
y florece luego en ti.
Cada don es una flor
de los jardines del alma,
que nos muestra su color
y regala su fragancia.
Para salvar la distancia,
busco un corazón de estrella
que a ti se abrace y no muera,
por lejos que estés de mí;
una mirada encantada
que a la tuya pareciera,
una sutil mensajera
y hasta un mágico sentir.
G.S.A.