Me retuerzo en una cama con sábanas echas de sudor, sin poder dormir oigo tu voz y el tic tac del reloj, noches donde solo estoy yo esperando volver a verte dibujar con vaho un corazón, el tiempo se multiplica y todo me parece demasiado enorme, las figuras se vuelven deformes en mi cuarto y el humo parece ser lo único real cuando la oscuridad me absorbe, rodeado de recuerdos que parece que nunca estuvieron, besos que nunca fueron aunque sin embargo pasaron serenos y en mi regazo se posaron certeros, el azul de un mar que esta lejos me recuerda unos ojos que solo en mis fotos encuentro, has pasado como un vendaval y siento la fragilidad del tiempo, retorciéndome en sueños y las gotas de sudor simulando tus dedos, acariciando mi cuerpo con el insomnio del que esperan rozando el desespero.