Raúl Rouco
Poeta que considera el portal su segunda casa
Te veo ingenua, sencilla,
volátil como amor derramado
por mi corazón errante,
cruzas sonriente las sombras de mi pasado,
sin darte cuenta, sin pensar,
lo mucho que yo te amé y te amo.
Me alivian tus miradas
y de ti se llena mi entusiasmo,
tus pensamientos corren entre los míos
mientras me voy acercando a tu lado,
se tocan unos con otros
como si estuvieran jugando.
Son nuestros amoríos
que a la meta aún no han llegado,
son los suspiros del alma
que a mi puerta han llamado,
y a abrirla corro presto,
al igual que corre un galgo,
para ver tu corazón
corazón enamorado