Loveless-land_378
Alexander Garrido
Ahora vuelvo a hablarte.
Es extraño hacerlo después
de tanto tiempo.
Dedicarte un poema
y dedicarte también mis lágrimas.
El saber que aún ahora que dejé de sentirte
Sigo sintiendo que me debo esforzar por ti.
Por ti y sólo por ti.
Ahora puedo darme cuenta que hice mal
En pelearme contra el mundo
perdiendo amistades.
Diciendo que no los necesitaba.
Que sólo te necesitaba a ti.
Pero no mentía.
Lo único que quería era a ti.
Pero ahora después de toda la pena
Y lágrimas que grabaron tu nombre
En lo más profundo de este negro corazón roto
Puedo darme cuenta de que
cada uno de tus abrazos
No hacían más que
amarrarme una soga al cuello.
Lo sé ahora que puedo sentir esta asfixia
que me invade al pensar en lo que fuimos.
En lo que creí que podíamos llegar a ser.
Y en lo que ahora somos.
Sólo dos desconocidos que ya se conocieron.
Pero me hubiera gustado haberte conocido mucho antes de que pasara esto.
Todavía caen lágrimas sobre mi almohada
Al recordar lo feliz que era sólo con abrazarte.
Sólo con que me devolvieras una mirada
con una dulce sonrisa.
Sólo con hacerte reír.
¿Dices que él es cariñoso?
¿Que es gracioso?
¿Más atento?
¿Acaso jamás te diste cuenta de que
te entregué todo eso y mucho más?
Fuiste lo más importante que llegué a tener.
Fuiste mi cielo, mi motivo
por el cual querer seguir viviendo.
Pero ahora eres quien me dará sepultura
Y el motivo de querer morir en silencio.
El motivo de querer quitarme los ojos
Para no ver lo feliz que eres con otra persona.
Para no ver los abrazos y caricias
que tan fácil le has entregado a
un completo desconocido.
Pero a mí que guardé cada uno
de tus más profundos secretos
Jamás pude sentir
La más mínima expresión de calor
de tu corazón.
Por ti perdí tiempo. Perdí amistades.
Fui el "Judas" para algunos.
Fui un imbécil ciego para otros.
Traicioné a un buen amigo por ti.
Me alejé de otra persona
Mucho más sincera y fiel que tú.
Sólo por ti. Lo dí todo por ti.
Pero, ¿acaso diste algo por mí?
Dime: te conté alguna vez que jamás
Me había enamorado de alguien?
Ahora y demasiado tarde te confieso
Que la primera y la segunda vez
que me enamoré, fuiste tú.
Ahora estoy solo.
Los amigos que tengo los puedo contar
Con los dedos de las manos.
¿Pero tú qué diste a cambio de mí?
¿Acaso valoraste alguna vez mi amistad
O a mi persona?
¿Acaso pensaste alguna vez
en mis sentimientos?
Me encantaría jamás haberme enterado de nada.
Volver a esos días en que era feliz
A tu lado. Aunque fuera sólo un tonto.
Ser el único que no se daba cuenta de nada.
El único que no quería ver que jamás
me perteneciste ni me pertenecerias.
Sigo pensando en ti.
Quisiera volarme los sesos para dejar de pensarte.
Arrancarme los pedazos de mi tonto corazón
Para eliminarte de cada esquina que
Tus palabras vacías llegaron a llenar.
Te mantuve guardada en mi pecho
Por demasiado tiempo.
Te cuidé. Te alimenté. Te quise.
Ahora que ya has roto mi pecho
Que te enjaulaba, vuela.
Ya te has alejado lo suficiente de mí.
Ahora sigue volando
hasta que olvides el camino de vuelta.
Esa jaula vacía lleva tu nombre grabado
En heridas en mi pecho.
Mi pecho sangra.
Y en este momento yo también lo hago.
Sangro pena y odio por ti.
¿Te confieso algo más?:
Me fui del lado de otra persona
Para estar junto a ti.
Enserio he sacrificado demasiado por ti.
Pero no conseguí nada. Nada.
No creo volver a enamorarme.
No creo poder olvidarte.
No creo volver a ser feliz.
Sólo me queda fingir una sonrisa como tonto.
Como tú lo hiciste conmigo.
Fingir amor y buenos sentimientos.
Es lo único que aprendí de ti.
Estoy ya cansado y harto de esto.
Los hombres sinceros son siempre menospreciados.
Ahora veo que hice mal en ser tan bueno.
Tan amable. Tan generoso, contigo.
Pensé en olvidarme de todo.
Pero si lo hago, olvidaré
la importante lección que tú me diste:
"No confíes de nadie."
Ahora pienso que todos cuantos conozco,
Son en realidad meros desconocidos.
Son todas personas que aún debo conocer.
Pero a ti ya te conozco.
Ya te conocí y espero
no volver a conocerte nunca.
Cuando te olvide, tal vez me olvide de mí mismo.
Pues tú fuiste mi eje.
Fuiste mi todo.
Y ahora ya no eres nada para mí.
Y para mí, yo ahora tampoco soy nada.
Sólo un cadáver vacío y agonizante.
Todo está desapareciendo a mi alrededor.
Los recuerdos desaparecen poco a poco.
Ya no falta mucho para que
desaparezcan por completo.
Pero aún queda algo que no se quiere ir.
Que no se quiere borrar.
Que no puedo olvidar.
A ti.
Tu sonrisa.
Tu mirada.
Tu inigualable belleza.
Todo de ti cuanto me mostraste
Y llegué a conocer,
Siguen en mi mente bien guardadas.
Bajo llave. En un jardín de recuerdos rotos.
No me queda de otra.
Ya que no puedo olvidarte.
Ya que no puedo dejarte ir.
Me iré yo, total a mí ya me olvidaste.
Siento como se nubla mi mirada.
Siento como me observa la tuya.
Mi latir desaparece poco a poco.
Pero en cambio, el tuyo lo siento
Encenderse cada vez más y más.
Pero ya no queda tiempo.
Me alejo poco a poco.
Casi por completo.
Lo último que veo son recuerdos de ti.
Que terrible dolor el que me inunda los pensamientos.
Que largo ha sido mi funeral.
Ya es hora.
Adiós.
Quizá del otro lado pueda perdonarte.
Adiós, mi ruín amada.
Es extraño hacerlo después
de tanto tiempo.
Dedicarte un poema
y dedicarte también mis lágrimas.
El saber que aún ahora que dejé de sentirte
Sigo sintiendo que me debo esforzar por ti.
Por ti y sólo por ti.
Ahora puedo darme cuenta que hice mal
En pelearme contra el mundo
perdiendo amistades.
Diciendo que no los necesitaba.
Que sólo te necesitaba a ti.
Pero no mentía.
Lo único que quería era a ti.
Pero ahora después de toda la pena
Y lágrimas que grabaron tu nombre
En lo más profundo de este negro corazón roto
Puedo darme cuenta de que
cada uno de tus abrazos
No hacían más que
amarrarme una soga al cuello.
Lo sé ahora que puedo sentir esta asfixia
que me invade al pensar en lo que fuimos.
En lo que creí que podíamos llegar a ser.
Y en lo que ahora somos.
Sólo dos desconocidos que ya se conocieron.
Pero me hubiera gustado haberte conocido mucho antes de que pasara esto.
Todavía caen lágrimas sobre mi almohada
Al recordar lo feliz que era sólo con abrazarte.
Sólo con que me devolvieras una mirada
con una dulce sonrisa.
Sólo con hacerte reír.
¿Dices que él es cariñoso?
¿Que es gracioso?
¿Más atento?
¿Acaso jamás te diste cuenta de que
te entregué todo eso y mucho más?
Fuiste lo más importante que llegué a tener.
Fuiste mi cielo, mi motivo
por el cual querer seguir viviendo.
Pero ahora eres quien me dará sepultura
Y el motivo de querer morir en silencio.
El motivo de querer quitarme los ojos
Para no ver lo feliz que eres con otra persona.
Para no ver los abrazos y caricias
que tan fácil le has entregado a
un completo desconocido.
Pero a mí que guardé cada uno
de tus más profundos secretos
Jamás pude sentir
La más mínima expresión de calor
de tu corazón.
Por ti perdí tiempo. Perdí amistades.
Fui el "Judas" para algunos.
Fui un imbécil ciego para otros.
Traicioné a un buen amigo por ti.
Me alejé de otra persona
Mucho más sincera y fiel que tú.
Sólo por ti. Lo dí todo por ti.
Pero, ¿acaso diste algo por mí?
Dime: te conté alguna vez que jamás
Me había enamorado de alguien?
Ahora y demasiado tarde te confieso
Que la primera y la segunda vez
que me enamoré, fuiste tú.
Ahora estoy solo.
Los amigos que tengo los puedo contar
Con los dedos de las manos.
¿Pero tú qué diste a cambio de mí?
¿Acaso valoraste alguna vez mi amistad
O a mi persona?
¿Acaso pensaste alguna vez
en mis sentimientos?
Me encantaría jamás haberme enterado de nada.
Volver a esos días en que era feliz
A tu lado. Aunque fuera sólo un tonto.
Ser el único que no se daba cuenta de nada.
El único que no quería ver que jamás
me perteneciste ni me pertenecerias.
Sigo pensando en ti.
Quisiera volarme los sesos para dejar de pensarte.
Arrancarme los pedazos de mi tonto corazón
Para eliminarte de cada esquina que
Tus palabras vacías llegaron a llenar.
Te mantuve guardada en mi pecho
Por demasiado tiempo.
Te cuidé. Te alimenté. Te quise.
Ahora que ya has roto mi pecho
Que te enjaulaba, vuela.
Ya te has alejado lo suficiente de mí.
Ahora sigue volando
hasta que olvides el camino de vuelta.
Esa jaula vacía lleva tu nombre grabado
En heridas en mi pecho.
Mi pecho sangra.
Y en este momento yo también lo hago.
Sangro pena y odio por ti.
¿Te confieso algo más?:
Me fui del lado de otra persona
Para estar junto a ti.
Enserio he sacrificado demasiado por ti.
Pero no conseguí nada. Nada.
No creo volver a enamorarme.
No creo poder olvidarte.
No creo volver a ser feliz.
Sólo me queda fingir una sonrisa como tonto.
Como tú lo hiciste conmigo.
Fingir amor y buenos sentimientos.
Es lo único que aprendí de ti.
Estoy ya cansado y harto de esto.
Los hombres sinceros son siempre menospreciados.
Ahora veo que hice mal en ser tan bueno.
Tan amable. Tan generoso, contigo.
Pensé en olvidarme de todo.
Pero si lo hago, olvidaré
la importante lección que tú me diste:
"No confíes de nadie."
Ahora pienso que todos cuantos conozco,
Son en realidad meros desconocidos.
Son todas personas que aún debo conocer.
Pero a ti ya te conozco.
Ya te conocí y espero
no volver a conocerte nunca.
Cuando te olvide, tal vez me olvide de mí mismo.
Pues tú fuiste mi eje.
Fuiste mi todo.
Y ahora ya no eres nada para mí.
Y para mí, yo ahora tampoco soy nada.
Sólo un cadáver vacío y agonizante.
Todo está desapareciendo a mi alrededor.
Los recuerdos desaparecen poco a poco.
Ya no falta mucho para que
desaparezcan por completo.
Pero aún queda algo que no se quiere ir.
Que no se quiere borrar.
Que no puedo olvidar.
A ti.
Tu sonrisa.
Tu mirada.
Tu inigualable belleza.
Todo de ti cuanto me mostraste
Y llegué a conocer,
Siguen en mi mente bien guardadas.
Bajo llave. En un jardín de recuerdos rotos.
No me queda de otra.
Ya que no puedo olvidarte.
Ya que no puedo dejarte ir.
Me iré yo, total a mí ya me olvidaste.
Siento como se nubla mi mirada.
Siento como me observa la tuya.
Mi latir desaparece poco a poco.
Pero en cambio, el tuyo lo siento
Encenderse cada vez más y más.
Pero ya no queda tiempo.
Me alejo poco a poco.
Casi por completo.
Lo último que veo son recuerdos de ti.
Que terrible dolor el que me inunda los pensamientos.
Que largo ha sido mi funeral.
Ya es hora.
Adiós.
Quizá del otro lado pueda perdonarte.
Adiós, mi ruín amada.
Última edición: