• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Corazón sáfico (cuartetos)

edelabarra

Mod. Enseñante. Mod. foro: Una imagen, un poema
[MUSICA]http://www.fileden.com/files/2009/10/11/2599212/Coraz%C3%B3n%20s%C3%A1fico.mp3[/MUSICA]

corazon-cisnes.jpg

Corazón sáfico

Cándido músculo, talón de Aquiles,
lírica llama que de amor maltrata,
es de rigor con tu tendencia innata
e inevitable que cualquier perfume,
nítido catas.

Mantén tu rítmico motor marchando,
vienes latiendo desde vieja data,
mi sangre puede parecer horchata,
no te confundas, porque estoy penando,
típica errata.

Rítmico empuje de mi roja sangre,
tibio cerval, no sales nunca impune,
eres a quien tu propio embuste engulle,
huésped pungente de mi propia carne,
púrpura estuche.

Órgano sáfico, voluble impulso,
noble tambor de fortaleza innata,
sé bien que tu último latido mata,
dame el ritmo sin cambiar el pulso,
víscera ingrata.

Eduardo León de la Barra
 
Última edición por un moderador:
Nos tiene tan acostumbrados a bellos versos
querido profesor Ede, el corazón con sus tantas caras
emotivas , de salud y funcionales, vaya que si.:::sonreir1:::
Ademas con la querida metrica que aun no se deja
querer por mis intentos.Pero vaya que usted hace maravillas
profe. Siempre genial.

Versos bellisimos. me encantaron.

Abrazos.


Vianne
 

Corazón sáfico


Cándido músculo, talón de Aquiles,
lírica llama que de amor maltrata,
es de rigor con tu tendencia innata
e inevitable que cualquier perfume,
nítido catas.


Mantén tu rítmico motor marchando,
vienes latiendo desde vieja data,
mi sangre puede parecer horchata,
no te confundas, porque estoy penando,
típica errata.


Rítmico empuje de mi roja sangre,
tibio cerval, no sales nunca impune,
eres a quien tu propio embuste engulle,
huésped pungente de mi propia carne,
púrpura estuche.


Órgano sáfico, voluble impulso,
noble tambor de fortaleza innata,
sé bien que tu último latido mata,
dame el ritmo sin cambiar el pulso,
víscera ingrata.



Eduardo León de la Barra




El corazón y sus latidos errados muchas veces, otras acertados, pero vida al fin que bulle en nuestras venas y nos hace sentir, vivir. Nos llena de infinitas sensaciones al igual que tus versos, ritmo exquisito en ellos, infinito goce leerte siempre.
Estrellas a tus letras y un beso gigante para el amigo poeta
 
Un placer enorme oírte recitar tan preciosos versos... Tienes una bella voz que le da caracter a tu poesía.

Mis estrellas y petonets para ti,

Libra *M*
 
Nos tiene tan acostumbrados a bellos versos
querido profesor Ede, el corazón con sus tantas caras
emotivas , de salud y funcionales, vaya que si.:::sonreir1:::
Ademas con la querida metrica que aun no se deja
querer por mis intentos.Pero vaya que usted hace maravillas
profe. Siempre genial.

Versos bellisimos. me encantaron.

Abrazos.


Vianne


Querida Vianne, es un verdadero placer recibirte en mi poema, siempre eres muy amable en tus comentarios, te agradezco muchísimo,
me alegro mucho de que te hayan gustado..
Un abrazo,
Eduardo.
 
Siempre deileteando MAESTRO nos haces llegar hasta lo mas adentro tus versos.Siento placer leyendote amigo,que no pare nunca esa pluma que vale su peso en oro.Un abrazo fuerte
 
El corazón y sus latidos errados muchas veces, otras acertados, pero vida al fin que bulle en nuestras venas y nos hace sentir, vivir. Nos llena de infinitas sensaciones al igual que tus versos, ritmo exquisito en ellos, infinito goce leerte siempre.
Estrellas a tus letras y un beso gigante para el amigo poeta

Mil gracias, querida Nosty,
tu sensibilidad logra percatarse de que somos esclavos de esa noble viscera,
que incansablemente marca su ritmo,
pero también acusa los vaivenes de las emociones y los sentimientos;
un beso gran de para ti, querida amiga,
Eduardo.
 
Ver el archivos adjunto 489

corazón sáfico

cándido músculo, talón de aquiles,
lírica llama que de amor maltrata,
es de rigor con tu tendencia innata
e inevitable que cualquier perfume,
nítido catas.

mantén tu rítmico motor marchando,
vienes latiendo desde vieja data,
mi sangre puede parecer horchata,
no te confundas, porque estoy penando,
típica errata.

rítmico empuje de mi roja sangre,
tibio cerval, no sales nunca impune,
eres a quien tu propio embuste engulle,
huésped pungente de mi propia carne,
púrpura estuche.

Órgano sáfico, voluble impulso,
noble tambor de fortaleza innata,
sé bien que tu último latido mata,
dame el ritmo sin cambiar el pulso,
víscera ingrata.

eduardo león de la barra
bello poema amigo creo que ya perdÍ inspiraciÓn pero siempre es reconfortarle leerte besos
 
Excelente como es natural tu poema, amigo Eduardo, tratando acertadamente el tema del corazón voluble e ingrato.
Poema endecasílabo de pie quebrado que suena estupendamente, con la sorpresa de tu voz recitándolo, lo escuché con gran deleite.
Observo la añagaza que empleas asonantando la tercera estrofa qun buen recurso para soslayar una difícil rima.
Excelentes metáforas que me deleitaron completan este, repito, excelente poema.

Englobo.gif
 
Excelente como es natural tu poema, amigo Eduardo, tratando acertadamente el tema del corazón voluble e ingrato.
Poema endecasílabo de pie quebrado que suena estupendamente, con la sorpresa de tu voz recitándolo, lo escuché con gran deleite.
Observo la añagaza que empleas asonantando la tercera estrofa qun buen recurso para soslayar una difícil rima.
Excelentes metáforas que me deleitaron completan este, repito, excelente poema.

Englobo.gif

Muchas gracias estimado Maramín, por tu acertado análisis y por tan atentas palabras;
efectivamente en esa tercera estrofa, quizás me excedí con los asonantes, que aparecen también internamente en los versos,
pero como tú dices, me sirvieron para darles una sonoridad que los hiciera pasables, jajaaj,
un abrazo,
Eduardo.
 
Ver el archivos adjunto 489

Corazón sáfico

Cándido músculo, talón de Aquiles,
lírica llama que de amor maltrata,
es de rigor con tu tendencia innata
e inevitable que cualquier perfume,
nítido catas.

Mantén tu rítmico motor marchando,
vienes latiendo desde vieja data,
mi sangre puede parecer horchata,
no te confundas, porque estoy penando,
típica errata.

Rítmico empuje de mi roja sangre,
tibio cerval, no sales nunca impune,
eres a quien tu propio embuste engulle,
huésped pungente de mi propia carne,
púrpura estuche.

Órgano sáfico, voluble impulso,
noble tambor de fortaleza innata,
sé bien que tu último latido mata,
dame el ritmo sin cambiar el pulso,
víscera ingrata.

Eduardo León de la Barra


encantador poema maestro, sin duda un poema muy glamuroso, grato leerle
 
Ayuda Usuarios

You haven't joined any salas.

You haven't joined any salas.
Atrás
Arriba