Aisha Baranowska
Poeta que considera el portal su segunda casa
mi corazón te regalo
envuelto en las nieves blancas
del norte...
por donde ríos cristalinos
fluyen hacia su destino -
silencio y voz
palabra y hecho...
arráncome del pecho
este corazón vivo
porque ahí mi alma mora intranquila
y esa ya te pertenece...
arde el fuego en la sangre
tuyo es mi pensamiento nocturno -
oscuridad renaciente...
¡cómo quisiera
mis noches y mis días
por fin ofrecerte...!
señor... eres el amor eterno
de mis veintiséis primaveras
que llegaste un otoño
y te llevaste mi soledad...
voy a amarte siempre
como nunca ha amado una mujer al hombre...
y todo de mí tú tendrás...
bajo tu mando y dominio seré feliz
como nunca lo he sido...
y te haré dichoso con todo mi empeño -
vivir y morir tuya, eso quiero, mi dueño
amado azul que mis ojos reflejan...
¡cuántas veces ardiente, me imagino
emprender junto a ti mi camino -
y demostrarte en todo momento
lo tuya que soy, con todo lo que siento...!
me veo ahí, tu humilde sirvienta
y amante como ninguna...
en las tinieblas - en luz de luna
besando tu forma sagrada
como si el mundo
fuera a acabarse mañana...
y soy tuya, mi señor y mi amo -
si me dices lo que tú deseas
y compartes conmigo tus más ocultos anhelos
cumpliré tu voluntad agradeciendo
que mientras soy tierra, tú seas el cielo...
y nuestra será
la eternidad...
[28/10/2014]