mauro andres cepeda
Poeta recién llegado
Monstruo insaciable de sentimentalismo y dolor
Abismo inconmensurable de extasis y gloria
no se sacia nunca en su bacanal de deseos y ensueños
Si en la llama esta el deseo,
no repara en absoluto en arrojarte con locura en sus brazos
y te contagiara de ansias dementes de combustión,
y serás uno con la llama, no habrá dolor como en la zarza del horeb;
pero te quemara el alma; alma y cerebro caerán por las ansias suicidas del corazón,
la única parte del yo con trazas de fanatismo,
tendiente a la inmolación por amor y fe.
Quien ya no distinga el yo cerebral del yo corazón,
será porque uno de los dos ha sucumbido al otro;
el estúpido resignado y fanático es reino del corazón;
el oscuro e insensible reino del cerebro.
Abismo inconmensurable de extasis y gloria
no se sacia nunca en su bacanal de deseos y ensueños
Si en la llama esta el deseo,
no repara en absoluto en arrojarte con locura en sus brazos
y te contagiara de ansias dementes de combustión,
y serás uno con la llama, no habrá dolor como en la zarza del horeb;
pero te quemara el alma; alma y cerebro caerán por las ansias suicidas del corazón,
la única parte del yo con trazas de fanatismo,
tendiente a la inmolación por amor y fe.
Quien ya no distinga el yo cerebral del yo corazón,
será porque uno de los dos ha sucumbido al otro;
el estúpido resignado y fanático es reino del corazón;
el oscuro e insensible reino del cerebro.