marianella
Poeta que considera el portal su segunda casa
Si dejaras entrar al viento que se revela en mi angustia,
tal vez odiarías mi subyugo, o mas bien tranquilizaría tu duda,
dejarías el olvido sobre la mesa,
y con testimonio versador me pedirías perdón.
Pero tu lejanía desprecia hoy mis instancias,
y la melancolía se enreda entre lágrimas aguantadas,
prefieres obligar mis sentidos para encubrir tus osadías,
y no ver la imagen de una enamorada exigiendo justicia.
Esta es la duda que no deja librar nuevamente el sueño contigo,
estas ahogado y no quieres partir a un exilio,
enroscas mis palabras y te haces ofender sin prudencia alguna,
te equivocas y solo oyes tus plegarias.
Y la herida infunde la negativa,
mi alma de lírica resuena en estas sensaciones,
me conoces y sabes que estoy sentida,
y aún así corrompes mi tristeza.
tal vez odiarías mi subyugo, o mas bien tranquilizaría tu duda,
dejarías el olvido sobre la mesa,
y con testimonio versador me pedirías perdón.
Pero tu lejanía desprecia hoy mis instancias,
y la melancolía se enreda entre lágrimas aguantadas,
prefieres obligar mis sentidos para encubrir tus osadías,
y no ver la imagen de una enamorada exigiendo justicia.
Esta es la duda que no deja librar nuevamente el sueño contigo,
estas ahogado y no quieres partir a un exilio,
enroscas mis palabras y te haces ofender sin prudencia alguna,
te equivocas y solo oyes tus plegarias.
Y la herida infunde la negativa,
mi alma de lírica resuena en estas sensaciones,
me conoces y sabes que estoy sentida,
y aún así corrompes mi tristeza.
:: gracias querida, por estar presente...