James De la rosa
Juan Carlos Tuñon
Debates de batidos sin piedad
que ya no tiene edad para las fresas
que pesa y se atormenta sin piedad
que tiene vanidad de lo vencido.
Que acaso en el sonido un especial
que tiene de espacial en el amigo
Abrigo del capricho desgarrado
que viene columpiado de escorarse
que vuelve a arrodillarse para llorar
que no tiene lugar entre los hombres
al nombre del haber resucitado
la carne celestial de su pronombre
pronuncia de pecados de escuchar
que tiene la ansiedad del superado
del super hado lado de la magia
que plagia cada una de sus sobras
que vuelve a desventrarse si esmadreja
que tiene y esplendor de jalonado
que va de abandonado de dejar
que viene del amor desdibujado
que le deja sobrado de pesar
que viene a repasar sobre su cielo
el velo de horizonte sin besar
que viene a repasar horizontal
letal de lo que suma cuando presta
La fiesta de su feria colosal
la sal de las orgías de la escena
la cena de comer sobre la carne
beber hasta saciarse y desear
Palmas pudorosas ansiosas al nulo
Rulo de ilusión a Plutón en palma
Magma recorrido de fuego quemado
que el hado o el hada, ya basta de frío...
Que vuelve a desmañarse cuando sueña
la peña de enmendarse para caer
que viene a revolver en el vacío
el quieto desafío de la muerte
que vuelve a desmembrarse para unir
que solo tiene vida con su alma
auxilia el amperaje que le engruña
que gruña cuando acuña que lo olvida
le mida la elección en el enchufe
y aduce de la luz desconocida
que desapercibida se engurruña
y lo que sucundruña se escontriña
la tiña que no atañe a su pesar
que tiñe el bermejón decolorado
A mina de la estima de mi hermano
al vano de poder en esta vida
lápida por sufrida de mi boca.
Para José Ángel
Corsario de un rosario de regresos
de besos oportunos de enmendar
que quedan olvidados en los labios...
Lo siento así, tan tan sin sentido, sintiendo campanas
que ya no tiene edad para las fresas
que pesa y se atormenta sin piedad
que tiene vanidad de lo vencido.
Que acaso en el sonido un especial
que tiene de espacial en el amigo
Abrigo del capricho desgarrado
que viene columpiado de escorarse
que vuelve a arrodillarse para llorar
que no tiene lugar entre los hombres
al nombre del haber resucitado
la carne celestial de su pronombre
pronuncia de pecados de escuchar
que tiene la ansiedad del superado
del super hado lado de la magia
que plagia cada una de sus sobras
que vuelve a desventrarse si esmadreja
que tiene y esplendor de jalonado
que va de abandonado de dejar
que viene del amor desdibujado
que le deja sobrado de pesar
que viene a repasar sobre su cielo
el velo de horizonte sin besar
que viene a repasar horizontal
letal de lo que suma cuando presta
La fiesta de su feria colosal
la sal de las orgías de la escena
la cena de comer sobre la carne
beber hasta saciarse y desear
Palmas pudorosas ansiosas al nulo
Rulo de ilusión a Plutón en palma
Magma recorrido de fuego quemado
que el hado o el hada, ya basta de frío...
Que vuelve a desmañarse cuando sueña
la peña de enmendarse para caer
que viene a revolver en el vacío
el quieto desafío de la muerte
que vuelve a desmembrarse para unir
que solo tiene vida con su alma
auxilia el amperaje que le engruña
que gruña cuando acuña que lo olvida
le mida la elección en el enchufe
y aduce de la luz desconocida
que desapercibida se engurruña
y lo que sucundruña se escontriña
la tiña que no atañe a su pesar
que tiñe el bermejón decolorado
A mina de la estima de mi hermano
al vano de poder en esta vida
lápida por sufrida de mi boca.
Para José Ángel
Corsario de un rosario de regresos
de besos oportunos de enmendar
que quedan olvidados en los labios...
Lo siento así, tan tan sin sentido, sintiendo campanas