Tus palabras me acunan sinceras
o a veces mienten, no lo sé cierto.
Tus palabras me acarician despacio
palmo a palmo mi cuerpo
que te sabes de memoria
suave y tierno.
A veces me susurras lenta la historia,
me cuentas de otras gentes
y vuelves a mí como la paloma,
a darme calor
ronda tras ronda.
Hemos tejido un entramado de vida
y otros de suspiros
que nos sirven y acunan
en nuestro lecho,
unos días con canciones,
otros con desvelos.
Hemos construido una muralla
que nos protege y encierra
con muchas puertas
por las que salen y entran,
con nuestras almas,
amigos y enemigos
a nuestra casa.
Que mis ojos se cierren
con la fuerza que llevo dentro
y la primavera que me arde en las entrañas
brote con luz caliente,
puje para siempre
en mis desalientos.
Que mi vida juegue
con su compañera muerte,
que cante y arrolle,
que mi corazón que late
aporree fuerte
como cada noche
sobre tu cuerpo.
o a veces mienten, no lo sé cierto.
Tus palabras me acarician despacio
palmo a palmo mi cuerpo
que te sabes de memoria
suave y tierno.
A veces me susurras lenta la historia,
me cuentas de otras gentes
y vuelves a mí como la paloma,
a darme calor
ronda tras ronda.
Hemos tejido un entramado de vida
y otros de suspiros
que nos sirven y acunan
en nuestro lecho,
unos días con canciones,
otros con desvelos.
Hemos construido una muralla
que nos protege y encierra
con muchas puertas
por las que salen y entran,
con nuestras almas,
amigos y enemigos
a nuestra casa.
Que mis ojos se cierren
con la fuerza que llevo dentro
y la primavera que me arde en las entrañas
brote con luz caliente,
puje para siempre
en mis desalientos.
Que mi vida juegue
con su compañera muerte,
que cante y arrolle,
que mi corazón que late
aporree fuerte
como cada noche
sobre tu cuerpo.