Asklepios
Incinerando envidias
Para llegar por caminos diferentes a
encontrarnos, fue afortunada la presencia
del azar y su misterio.
Así llegó a ser real nuestro contacto y
cierto es, que nos enteramos mucho después
de estar en posesión de ciertos y
recónditos impulsos que contribuyeron a
facilitar, de manera lenta pero constante,
nuestro acercamiento
El inevitable encuentro nos pareció, por
entonces, estar como anestesiado.
Y fue que, por fin, se produjo..
Fue algo mutuo
encontrarnos, fue afortunada la presencia
del azar y su misterio.
Así llegó a ser real nuestro contacto y
cierto es, que nos enteramos mucho después
de estar en posesión de ciertos y
recónditos impulsos que contribuyeron a
facilitar, de manera lenta pero constante,
nuestro acercamiento
El inevitable encuentro nos pareció, por
entonces, estar como anestesiado.
Y fue que, por fin, se produjo..
Fue algo mutuo