Andres Zuñiga
Poeta fiel al portal
Aún me duele el alma
cuando de vos me acuerdo
y es mi garganta un nudo: agua y sal.
Maldita sea mi suerte,
en vano fue quererte,
Por qué te tuve que encontrar.
Y si aún no he muerto
es que debe ser cierto
que de amor nadie muere jamás.
Pero estoy desangrado
por todo lo que he amado
y quiero que llegue el final.
Cómo olvidar,
caminaba por la calle San Martín
cuando todo el universo descubrí
al besar tus rojos labios de carmín.
Cómo olvidar,
si a partir de ese momento yo viví
sólo para amarte amor, sólo por ti
y no había otra razón para existir.
Fueron días felices,
no había nubes grises
y brillaba un radiante sol de amor.
Pero ese amor tan tierno
no podía ser eterno
y se quebró como un cristal.
Lo intenté casi todo,
te rogué de mil modos,
pero es difícil engañar al corazón.
Fue así que abrí tu jaula,
desplegaste tus alas
y te echaste a volar.
Cómo olvidar
cuando entre sus brazos aquel día te vi,
se te veía sonriente, tan feliz
Sentí que todo se rompía en mí.
Cómo olvidar.
Parecías un gorrión entre sus manos
que quería volar a mundos lejanos
y que recién descubrías el amor.