COSAS PENDIENTES
Cuando fui niña
hubo cosas que deje de hacer
para cuando fuera madura
cosas íntimas, personales.
la madurez llegó sin avisar,
cincuenta son más cerca del final
que del principio.
sin embargo; me sigo sintiendo joven,
y sigue habiendo cosas pendientes
para cuando sea anciana.
¿acaso es que de niña me pensé de cien?
recuerdo que dije ,
¡en el 2000 apenas tendré como cuarenta!.
Últimamente la edad se volvió importante
otros tambien se han ido.
y yo aquÍ recapacitando …
en estos casi cincuenta.
he amado a mi familia y al trabajo,
y aunque he trabajado bastante no acumulé fortuna
pues mi trabajo fue por servicio al prójimo,
el dinero que gané , lo compartÍ.
de que he sido feliz no tengo duda,
jamás he tenido problemas con Dios,
si acaso los tuve , fue conmigo misma,
por entender tarde que Dios no es religión.
Dios es fuerza, energÍa…la vida misma.
hoy recapacitando en los primeros cincuenta
me doy cuenta que no hay pendientes,
pues las cosas que dejé para más tarde fue
mirar las fotografías familiares
que tomaba para verlas de grande
y leer la poesÍa que escribÍa mientras vivía.
hoy mientras escribo estas letras,
miro las fotografías de estos casi cincuenta.
asi que , seguiré viviendo los próximos años
prendida al amor, y desprendida de lo material
pues tengo claro que al irme de esta vida
no me llevaré nada, pero si dejaré parte de mi alma
Cuando fui niña
hubo cosas que deje de hacer
para cuando fuera madura
cosas íntimas, personales.
la madurez llegó sin avisar,
cincuenta son más cerca del final
que del principio.
sin embargo; me sigo sintiendo joven,
y sigue habiendo cosas pendientes
para cuando sea anciana.
¿acaso es que de niña me pensé de cien?
recuerdo que dije ,
¡en el 2000 apenas tendré como cuarenta!.
Últimamente la edad se volvió importante
otros tambien se han ido.
y yo aquÍ recapacitando …
en estos casi cincuenta.
he amado a mi familia y al trabajo,
y aunque he trabajado bastante no acumulé fortuna
pues mi trabajo fue por servicio al prójimo,
el dinero que gané , lo compartÍ.
de que he sido feliz no tengo duda,
jamás he tenido problemas con Dios,
si acaso los tuve , fue conmigo misma,
por entender tarde que Dios no es religión.
Dios es fuerza, energÍa…la vida misma.
hoy recapacitando en los primeros cincuenta
me doy cuenta que no hay pendientes,
pues las cosas que dejé para más tarde fue
mirar las fotografías familiares
que tomaba para verlas de grande
y leer la poesÍa que escribÍa mientras vivía.
hoy mientras escribo estas letras,
miro las fotografías de estos casi cincuenta.
asi que , seguiré viviendo los próximos años
prendida al amor, y desprendida de lo material
pues tengo claro que al irme de esta vida
no me llevaré nada, pero si dejaré parte de mi alma
¡En mi poesÍa…!
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