Jose Anibal Ortiz Lozada
Poeta adicto al portal
A tu lado pasé cosas lindas, cosas que no se olvidan, y el aroma de aquellas noches nunca se apagará. No importa si dicen que estoy loco, que quién sabe qué más, pero ese aroma vive minuto a minuto en mi ser. Penetra hoy en mi alma, los besos de tu pasión marcando mi corazón, pero tu aroma aún está en mí.
Mis pensamientos son dudas, se enredan en aquellos recuerdos, ese dolor lo puede sentir mi pecho. Este amor por ti es igual, aún vive con esa fuerza, no importa la distancia ni el tiempo. A veces quiero escribir, en cualquier lugar, y nada importante puedo marcar en él, solo me acuerdo de ti.
De ese aroma que me extasiaba en tu suspirar, que lograba al cielo elevarme. Tal vez tengo que esperar, pero tu aroma seguirá en mi encadenada alma, no lloraré; más bien guardaré esas lágrimas para enjugar tu rostro el día que estemos juntos de nuevo.
Mis lágrimas y tu aroma olvidarán esta distancia, y las huellas que surjan lentamente se levantarán con el viento. Solo quiero recordarte que aún guardo los besos con sabor a canela y el aroma de tu cuerpo.
Mis pensamientos son dudas, se enredan en aquellos recuerdos, ese dolor lo puede sentir mi pecho. Este amor por ti es igual, aún vive con esa fuerza, no importa la distancia ni el tiempo. A veces quiero escribir, en cualquier lugar, y nada importante puedo marcar en él, solo me acuerdo de ti.
De ese aroma que me extasiaba en tu suspirar, que lograba al cielo elevarme. Tal vez tengo que esperar, pero tu aroma seguirá en mi encadenada alma, no lloraré; más bien guardaré esas lágrimas para enjugar tu rostro el día que estemos juntos de nuevo.
Mis lágrimas y tu aroma olvidarán esta distancia, y las huellas que surjan lentamente se levantarán con el viento. Solo quiero recordarte que aún guardo los besos con sabor a canela y el aroma de tu cuerpo.